Qué desagradable es esa sensación que notas cuando todo va mal. Intentas hacer las cosas bien, una por una, poco a poco, con delicadeza, con cuidado, pero nada sale como quieres.
Vas intentando cosas nuevas, lo que sea con tal de mejorar, pero nada, parece misión imposible.
Es similar al efecto de las arenas movedizas: conforme más esfuerzo dedicas por salir de todo eso, más te hundes...
No hay comentarios:
Publicar un comentario