domingo, 29 de marzo de 2015

La librería

Suele ocurrir cuando acabas un libro, que no sabes qué pasará con tu vida a continuación.

Haya acabado de la forma que fuere, te terminase disgustando o enamorando, da igual, el ciclo ha acabado y hay que volver a empezar de cero.

Y las primeras sensaciones siempre son de miedo, miedo e inseguridad por saber si volverás a encontrar un libro que te enganche, que te guste, que te enamore, que te vuelva a hacer sentir todo lo que el resto te hizo sentir, y mucho más.

viernes, 27 de marzo de 2015

Esperanza

Me contaron hace mucho tiempo una historia. Érase una vez un matrimonio feliz, que llevaban casados muchos, muchos años. Hace tiempo tuvieron una hija, estudiosa e inteligente.
No logré comprender muy bien por qué, pero el matrimonio se separó. Fue ella quien pidió el divorcio, al principio para vivir el momento, luego de fue a vivir con otra mujer. La niña se quedó con su padre, afligido, como es normal.
Poco a poco rehicieron sus vidas, cada parte por su lado, y el padre encontró una pareja. Ambos, tanto la niña como él encontraron de nuevo la ilusión.
Sin embargo, no es esto lo que más me llamó la atención de la historia, sino una conversación que tuvo la hija con la nueva novia.
Un día se quedaron solas las mujeres, viendo una película, mientras el padre volvía de trabajar. Por lo visto, la película debía pertenecer al género romántico y la joven, adolescente por aquel entonces, se quedó pensando en ella. Poco después de dirigió a Susana, la novia, y le dijo, "¿Tú te has dado cuenta de que todas esas cosas bonitas que salen en la película, las hace mi padre? Todos esos pequeños detalles, todos esos pequeños sacrificios... Sin ánimo de ofender, pero no sé por qué mi madre se quiso separar de él".

Hay veces en la vida en las que ocurren cosas que puede que no entendamos, que no nos gusten y en las que maldigamos a a vida por el hecho de que esto nos haya tocado a nosotros. Algunos lo llaman karma, otros dicen que es el tiempo el encargado de poner a cada uno en su lugar. Sea como fuere, siempre hay motivos para sonreír y seguir para delante. Lo pasado, pasado está, no hay por qué hablar de ello.

lunes, 23 de marzo de 2015

Todo llega a su fin

Últimamente me expreso fatal, siento que ya no es lo que era, pero, ¿acaso era algo?

Creo que todo ha sido una ilusión. No se trata de un vaso medio lleno que ahora parezca medio vacío, sino que era un vaso vacío y durante un tiempo fui lo suficientemente ingenuo como para creer que había y habría mucho más.

Todo llega a su fin, incluso las ilusiones.

Siento que algo echo en falta

"Siento que algo echo en falta, no sé si será el amor".

Y no hay peor engaño que el de vivir bajo las expectativas de que algo ocurrirá, porque no hay certeza alguna que en realidad ocurra. Es algo duro, eh? Eso de vivir creyendo y confiando en algo y que al final no ocurra.. Buff, cuesta. No es fácil de llevar porque terminan llegando esos momentos en los que estabas feliz esperando algo, y te quedas con la sonrisa de gilipollas porque al final no pasa. Una sonrisa que se torna en impotencia, en lástima, en tristeza...

¿Lo mejor de todo?
Que el motivo para volver a sonreír y olvidar esa mierda, no es más que otra expectativa. Quizá esta salga mejor... Menuda ingenuidad.

miércoles, 18 de marzo de 2015

La derrota

Es en ese instante en el que crees que no puedes más cuando en tu cabeza se hace hueco esa dichosa y maldita pregunta: ¿me rindo?

¿En qué desgraciado momento te preguntas eso?

Ya no importa si lo vas a terminar dejando o si te vas a rendir, importa que ya has traspasado un límite al que no te habías ni acercado, y el problema es.. ¿dónde estará el nuevo límite?

Es la peor condena, la de querer rendirse porque ya nada volverá a ser lo mismo, y ojalá consiguieras que lo fuese, pero plantearse la derrota implica una derrota.

lunes, 16 de marzo de 2015

Sombras

Y pasan los días e intentas dejar todo atrás, las lágrimas, las rayadas, las caras largas, los malos momentos...

Parece que va bien, intentas resurgir y por una vez parece que lo consigues, pero las sombras del pasado no solo son sombras, son lastres tan pesados que resultan ser yunques que te atan a los profundos agujeros de los que un día creíste, ingenuo, que habías salido.

Reconozco que el personaje de Jack Sparrow me encanta, y la manera en la que Johnny Deep lo interpreta también, me apasiona. Pero no comparto parte de su filosofía: mejor huir. Cierto es que es lo que termino haciendo, pero desde luego no es mi intención.

Llega un momento en el que toca comprender que esas sombras, al igual que tus logros, y tus fracasos, te van a acompañar el resto de tu vida y tienes que saber sobrellevarlo y superarlo de la mejor manera posible. A lo que yo me pregunto... ¿Por qué no empezar hoy mismo?

domingo, 15 de marzo de 2015

La persona que eras

La cabeza bien alta, lo hecho hecho está. Es pasado y no hay por qué hablar de ello.
¿Que es difícil? Eso ya lo sé yo, pero como no te quieras tú a ti mismo.. Mal vas.

Siempre termina llegando ese momento en el que crees que no puedes más, pero es ahí cuando debes hacer el acopio de todas tus fuerzas y tirar hacía delante.

Antes de rendirte piensa en todas esas cosas que te han hecho ser fuerte y te han mantenido firme hasta el momento. No te regodees de tus penas, tampoco las ahogues, sencillamente sal y vuelve a ser la persona que eras antes de toda esta mierda.

jueves, 12 de marzo de 2015

Cara y cruz

Ha llegado un momento en el que he comprendido cómo están las cosas ahora mismo. Quizá no todas, pero sí una y también más de una.
Empiezo a creer que todo es fachada. Eso ya lo creía antes, que muchas sonrisas no eran ciertas, pero me autoinculcaba la idea de que con el tiempo me las terminaría creyendo y así crecería.
Sin embargo, todo eso es pasado.

No puedo ocultarlo y hacer como si nada hubiera pasado, porque sí que ha pasado, claro que ha pasado. Supongo que entonces hay dos caras, como si de una moneda se tratase: por una lado la cara, y por el otro la cruz.

domingo, 8 de marzo de 2015

Las mejores compañías

Y por eso me gusta tanto la noche, el invierno y la oscuridad, porque cuando se combinan hay una ley no escrita en la que priman el silencio y la soledad, la tranquilidad y la pasividad.

Nadie grita, nadie exige, nadie espera nada de nadie porque.. Es tarde, ya lo haremos mañana.

Sin compromisos, sin miedos, solo la noche y tú, la oscuridad y tú, el frío y tú, la soledad y tú, y terminas aprendiendo que esas son las mejores compañías.

viernes, 6 de marzo de 2015

Ánimo

Hace ya mucho tiempo que no soy el mismo, que las cosas han cambiado, y yo con ellas también. Mi opinión dice que ha sido un mal cambio, que me yo no soy ni debería ser así, pero lo cierto es que por mucho que me pese, es así.

Hoy leen esto dos personas, contadas, y no es mi intención dar pena ni que vengan corriendo al leerlo si estoy bien, porque lo estoy. Pero la verdad está ahí, y no se puede evitar ni ocultar. Le pese a quien le pese, sobre todo a mí.

Pero esto es solo un bache, una pequeña piedrecita en el camino. Pronto se acabará toda esta mierda y con ella todos los miedos, inseguridades y decepciones que lastran mi escuálido expediente.

No, mentira, seguirá habiendo miedos e inseguridades, pero se mirarán con otros ojos. Ánimo.

lunes, 2 de marzo de 2015

Tiempo

El tiempo no es oro, porque el oro solo vale dinero. El tiempo es tristeza y alegría, el tiempo es error y es acierto, el tiempo es vida.

domingo, 1 de marzo de 2015

Una batalla más

Érase una vez un general, veterano de guerra. Era un buen general, querido y admirado por todos, pues ganaba batallas, e incluso cuando parecían estar perdidas él tiraba de casta y valor y no se rendía hasta que conseguía lo que quería.
Sin embargo en ocasiones, el veterano militar mantenía una lucha mucho más dura que la que vivía en cualquier campo de batalla, una lucha contra sí mismo. Esa era la única batalla que de verdad le ponía contra las cuerdas. Apesar de ello, con el paso del tiempo aprendió que por muy veterano que fuera, por muchas medallas que le hubiesen colgado al cuello o muchas batallas que hubiera ganado, si él no salía y motivaba a sus hombres, no ganarían las batallas. De allí aprendió que nunca puedes rendirte por mucho que tu guerra sea interior, porque si el general no hubiera dado la talla en los momentos clave, nadie lo hubiese hecho.