lunes, 31 de marzo de 2014

Rendición y bandera blanca

Dicen que ninguna causa está perdida mientras quede un insensato dispuesto a luchar por ella, pero tú me has demostrado que por mucho que luche, no te recuperaré jamás, que ya no merece la pena.

domingo, 30 de marzo de 2014

jueves, 27 de marzo de 2014

Quien

'No te atrevas a decir te quiero 
No te atrevas a decir que fue todo un sueño. 
Una sola mirada te basta 
Para matarme y enviarme al infierno. 

Quién abrirá la puerta hoy 
Para ver salir el sol 
Sin que lo apague el dolor 
Que me dejó aquella obsesión. 

De tu corazón con mi corazón 
de mis manos temblorosas arañando el colchón. 
Quién va a quererme soportar 
Y entender mi mal humor, 
Si te digo la verdad, 
No quiero verme solo. 

Me conformo con no verte nunca 
Me conformo si ya no haces parte de mi vida. 
Te ha bastado una noche con otro 
Para echarme la arena en los ojos… 

Quién abrirá la puerta hoy 
Para ver salir el sol 
Sin que lo apague el dolor 
Que me dejó aquella obsesión. 

De tu corazón con mi corazón 
de mis manos temblorosas arañando el colchón. 
Quién va a quererme soportar 
Y entender mi mal humor, 
Si te digo la verdad, 
No quiero verme solo. 

Quién abrirá la puerta hoy 
Para ver salir el sol 
Sin que lo apague el dolor 
Que me dejó aquella obsesión. 

De tu corazón con mi corazón 
de mis manos temblorosas arañando el colchón. 
Quién va a quererme soportar 
Y entender mi mal humor, 
Si te digo la verdad, 
No quiero verme solo.'
                                                Pablo Alborán

Otro error más a la lista

Hoy es uno de esos días en los que por bien que salgan las cosas, se siente vacía, se siente triste, y nada lo consigue cambiar.

Le da la sensación que vive su vida en tercera persona, como si ni quiera fuera la protagonista de su propia historia.

Piensa que puestos a errar, mejor tomar el menor número de decisiones, así será habrá menos fallos, menos fallos decepciones. Pero tampoco funciona, ni aun así se salva de estropearlo todo, una vez y otra, fracaso tras fracaso.

Lo que a ella más le duele es que por mucho que se esfuerce, no nota mejora. Sabe que de los errores se aprende, y trata de no cometer nunca el mismo, pero hay miles por cometer, y parece que vaya a cometerlos todos antes de hacer por una vez las cosas bien.

También le duele que la mayoría de esos errores no sólo carguen a su espalda, sino a la de quienes más le quieren. Aún así, ha llegado un punto en el que los demás ya no comparten sus penas, sencillamente son sus penas; se ha encargado de ir echándolos poco a poco. Se ha encargado sin darse cuenta de ir echando a quienes más le querían, y al final... al final está sola.

Otro error más a la lista.

Una canción más

Desde pequeñito siempre tuvo miedo. Cuando escuchaba una canción que le gustaba, que le enamoraba, le entraba el pánico porque era consciente de que algún día se terminaría cansando de ella, que algún día se le 'rayaría' y empezaría a dejar de gustarle hasta que finalmente dejase de hacerlo por completo.

Todo cambió el día en el que se dio cuenta de que con miedo no podía vivir.
Esa es la manera bonita de decirlo, la real es que llegó una canción que fue especial, que al principio no le llamaba mucho la atención, que le gustaba, pero poco más. Pero terminó por cautivarle, acabó enamorándole

Y fue así como se dio cuenta de que no merece la pena tener miedo, porque el día menos pensado escucharás una canción de la que no te cansarás nunca más, y todo empezará a cobrar sentido de una vez por todas.

miércoles, 26 de marzo de 2014

Yo

'Y solamente yo, que vuelo dentro de esta habitación, con alas hechas de imaginación, con ojos que sólo ven el color de un mundo que se rompe en su interior.

Y busco ayuda por mi alrededor, y escucho el eco de mi voz tratando de entender al corazón, tratando de arreglar lo que rompió.'

                                                    Pignoise

El punto de no retorno

¿Sabes lo que realmente me revienta? Haber llegado hasta ese punto en el que no puedo ni mirar hacia delante porque lo que hay detrás no me deja.

Me revienta que tantas y tantas cagadas no me dejen avanzar; me revienta que ya nadie crea en mí, sencillamente por culpa de todas mis cagadas del pasado. Me revienta no ser capaz ni yo mismo de levantar la cabeza por miedo a encontrarme a alguien que me mire mal y me recuerde todo lo que hice mal.

Me revienta haberla cagado hasta ese punto en el que no hay retorno, ese punto en el que ya da igual lo que haga para volver atrás porque es demasiado tarde, ya no hay marcha atras.

Sin embargo, lo que más me revienta es que no haya habido nadie ahí que a pesar de todo me haya seguido queriendo igual, que a pesar de mis estupideces y de mis tonterías, siguiera estando ahí.

Pero si algo hay que me haya dolido por encima de todo, es que a esa persona que sí que estuvo ahí y no fui capaz de apreciar, la terminé echando de mi vida porque soy así de egoista. Eso es lo que más me duele, sin duda, lo que más revienta, que ya sea tarde, como siempte.

'Y busco ayuda por mi alrededor, y escucho el eco de mi voz tratando de entender al corazón, tratando de arreglar lo que rompió.'

martes, 25 de marzo de 2014

Cuando empecé a quererte

Puedo empezar todo esto diciéndote lo mucho que te estoy echando de menos,
pero creo que es mejor decirte cuánto te quiero:

Empecé a quererte la voz, 
como se quieren las cosas intocables que nunca se dejan querer
-como se tocan las cosas que nunca se podrán querer-
Más tarde me atraparon tus ojos y encontré una manera exacta de querer esa caída donde me pido tropezar una y otra vez.

Tus manos... 
Qué suerte tiene todo lo que está en el aire que consigue colarse entres tus dedos. Aprendí a quererte las uñas con tal de que no te las volvieses a morder.
Me perdí en tu pelo de una manera... Que ahora cuando me busco, me voy a encontrar allí. 
He aprendido a quererte cada ondulación de vello, cada matiz de tu color, cada acabado que roza tu trasero. Y he de reconocer, que ahí, es donde más me pierdo.
Te he querido y te quiero cada centímetro de piel, cada lunar desordenado de tu vientre, el centro de mi universo que se encuentra debajo de tu pecho izquierdo. Cada cruce de venas, cada arteria, cada derroche de sangre y de letras.
Te he querido las heridas que nunca dejarán de doler.
Te quiero los rasguños de hoy y te querré las cicatrices que harán de tu cuerpo un mapa donde poder buscar ese tesoro tan preciado que se dedica a bombear sin pensar en el efecto que crea en los demás.
Me he acostumbrado a quererte desde la primera vez que te vi sin verte, que no fue en mis sueños porque ya sabes lo mal que se me da conjugar ese verbo. Pero puedo decirte que la primera vez son todas las veces que te tengo.
Te quiero siempre porque siempre no existe y nunca te he dejado de querer desde que empecé a practicarte. El infinito tiene envidia de nuestra suerte, y ahora me pide tu número para llamarte y salir a tomar algo. 
Lo que no sabe el mundo, es que no le coges el teléfono a desconocidos, por eso no me respondiste la primera vez y tuve que ir a tu encuentro.

Qué suerte encontrarte pronto, deprisa, lento y rápido a la vez.
Qué suerte poder expresarme y haberte dicho cuánto te quiero...
Porque ya lo sabes... Que lo que te quiero no es, ni la mínima parte, de todo esto.

                                                   Alejandra Sáiz

Harta de estar harta

Y estaba harta. Harta de muchas cosas. Harta de que nadie confiase en ella, harta de sentirte sola, harta de sentir que a nadie le importaba, harta de sentirse vacía, harta de sentirse culpable, harta de no tener nunca suerte, harta de estar cansada de todo, harta de que la vida sólo le hubiera dado golpes y más golpes y más golpes.

Estaba harta, hasta que un día se hartó. Decidió cambiar.

Te perdí..

¿Sabes? Te echo de menos. Recuerdo como si fuera ayer aquel día frío que te perdí. Cuanto tiempo ya, ¿eh? 

Aquel día me marcó, y no lo olvidaré nunca.


Era verano pero conforme me iba dando cuenta de que te perdía, más frío sentía en lo más profundo de mi alma, más me congelaba por dentro. Era un frío extraño.. extraño porque yo trataba de hacer algo para solucionar la debacle que se me venía encima porque me empezaba a dar cuenta de que te estaba perdiendo. Todos mis esfuerzos eran nulos, todo salía al revés. Me sentía impotente, indefenso, paralizado.. Cuanto más pienso en ello, más inútil me veo.

Es proporcional el tiempo que me paso recordando todo aquello que me llevó a perderte, al dolor que recorre mis venas por haber dejado que eso ocurriera, por haber dejado que te fueras.

Durante mucho tiempo creí que te fuiste cuál esclavo huye desesperadamente de su amo, pero con el tiempo me he dado cuenta de que no te fuiste tú, fui yo quien te echó; fui yo el culpable de tu marcha, y aún hoy no me lo perdono. También comprendí que tú no eras mi esclava, más bien era al revés, todo lo contrario. La furia de tu marcha, y la cólera que eso produjo, empañaron esos momentos en los que pensaba que eras mi mejor regalo, mi don más preciado, y aún hoy sigo pensándolo..

Fui un estúpido, y sólo estoy comprendiendo el alcance de las consecuencias de tu ausencia cuando sé que jamás volveré a recuperarte. Aún hoy esas consecuencias, esa culpa congela mi alma cuanto más pienso en ello. Lo peor de tanta estupidez es que cada día descubro una nueva consecuencia que me hace no parar de pensar en lo tonto que fui, aunque mejor dicho, me hace no parar de pensar en ti.

Siempre supe que llegaría el día en el que te marchases, ya fuera de una manera u otra, pero jamás pensé que fuera a ser así. De todas los finales posibles, tal vez escogí el peor. Esperaba no perderte nunca, pero te perdí, y el dolor que me desgarra por dentro es porque sé que no volveré a recuperarte.
Quizá ya es tarde, ya te he perdido, pero eso no quita que cada día te eche más de menos y que a veces sueñe incluso con que vuelves a estar conmigo, a estar junto a mí y a no volver a marcharte, porque de los errores se aprende y aunque jamás vuelvas, si lo hicieras, no te volvería a dejar ir.

domingo, 23 de marzo de 2014

Y llegará el día..

Y llegará el día que al fin te encuentre. No sé dónde, ni cuándo. Ni si quiera el cómo o el por qué, pero me lo he imaginado millones de veces.

No sólo eso, también imagino cómo me gustaría que fueran los días siguientes, y las semanas y los meses, y a ser posible, también los años.

Empiezo a cansarme de ver a tanta gente feliz, y yo aquí, esperándote. Me resulta esperanzador creer que tú también piensas en mí de vez en cuando, aunque sea un ratito pequeñito.

Lo peor son los bajones. Hay veces que dan ganas de tirarlo todo por la borda, pero ser firme es el primer paso. Desconozco cuáles son el segundo y el tercero, pero mientras no falle el primero, todo marcha por el camino correcto.

Llegará ese día en el que al fin te encuentre. No desesperes, verás como ese día terminará por llegar.

Miedo

Tenía miedo. Un indescriptible temor recorría sus venas día y noche, sin tregua alguna. Miedo a hacer las cosas mal, miedo incluso a hacerlas bien, había miedo por doquier, a todo, sin excepciones.

Se encontraba en un punto en el cual la marcha atrás no era factible, pero tampoco veía con buenos ojos ir hacia delante. Literalmente, el miedo le paralizaba.

Hasta que un día se levantó y decidió no sufrir más, no preocuparse más, no vivir con miedo. Aún hoy algunos nos preguntamos si lo consiguió.

sábado, 22 de marzo de 2014

Calidad vs. Cantidad

Dicen que en cuanto a las cosas que importan, mejor calidad que cantidad, ¿pero alguna vez has te has puesto en un caso extremo?

Imagina que te pasa algo, y te tienes que marchar a otro barrio, ¿qué sería mejor? ¿Qué lo pasaran muy mal unos pocos, o que por el contrario muchos estuvieran tristes un par de días y luego lo olvidaran?

Ni todo es siempre lo que parece, ni esas frases hechas que quedan de maravilla tienen razón. ¿Calidad o cantidad?
Como Aristóteles decía, lo ideal es el punto intermedio, ni mucha calidad ni mucha cantidad, pero llega un momento que da igual, ni uno ni lo otro, cuánto menos daño hagas mejor, cuánto menos intimes con alguien, menos daño lo harás.

¿Quieres arriesgarte? Adelante, tú verás qué prefieres, si calidad o cantidad.

viernes, 21 de marzo de 2014

Un día más

Porque tarde o temprano termina llegando ese día en el que te preguntas si debes seguir luchando un poquito más, o rendirte de una vez.

No es cuestión de valentía ni de agallas, quien trate de juzgar probablemente se equivoque, porque esta vez es diferente, o quieres creer que es diferente.

Ese día todo tiene en su contra, todo el mundo se te viene encima sin si quiera saber por qué, pero tan sólo es un día más, igual que ayer, igual que mañana, o quizá no.. quizá no haya mañana, quizá olvides el ayer, quizá tu mente sólo sea capaz de pensar en el ahora, aunque no quiere hacerlo.

Le da miedo porque no sabe qué hacer.

Como cuesta

Como cuesta levantarse cuando sabes que tu día va a ser uno más de la rutina, sin alicientes, sin ninguna motivación especial; como cuesta cuando ni tu mismo te soportas, cuando lo que quieres es seguir en la cama, aunque no tengas sueño. ¿Para qué?

Te cuesta encontrar motivos, te cuesta hasta lo más sencillo. No quieres ni mirarte al espejo, total, ya sabes el monstruo que vas a ver, ¿de verdad necesitas volver a verlo?

Pero lo haces, te vuelves a mirar cada mañana. Quieres recordar el gran actor en el que te estás convirtiendo, quieres recordar que estás siendo capaz de ser una cosa, mientras al mundo exterior le muestras todo lo contrario.

Así que ya sabes, vuelve a mirarte al espejo, ponte la careta o lo que sea que utilices para interpretar tu papel, e intenta salir vivo un día más.

jueves, 20 de marzo de 2014

Otro error más

Supongo que de todos los errores se ha de sacar una lección, principalmente para no volver a cometerlos, pero yo no sé qué conclusión sacar de todo esto.

Veo tanto errores en uno sólo que no sé por dónde empezar a tapar agujeros, sale agua de demasiados sitios..

Quizá no sea más que una cicatriz más, quizá no sea más que una historia que contarle a mis nietos, pero lo cierto es que conozco pocas sensaciones peores que la de no aguantarse a uno mismo por ni si quiera saber el qué.

Sí, sólo es otro error más a una lista que parece ya interminable, pero esa lista empieza ya a rebasar...

miércoles, 19 de marzo de 2014

¿Escribes? No, me libero.

Conozco a una amiga que decía que sólo escribe cuando se inspira, y sólo está inspirada cuando el dolor recorre sus venas.

Quizá sea verdad. Ni existencialismo, ni el gran Miguel de Unamuno*, quizá lo más triste que se pueda escribir es el reflejo de un alma vacía, triste, que vaga sin rumbo y ya no siente nada.

Esa frialdad, ese existencialismo, esa negatividad, esa desesperanza.. lo que esboza es lo más profundo del alma de cada uno, y cuando se plasma es porque no suele ser bueno.

Cada uno tiene su manera de evadirse de este mundo: algunos fuman, otros hacen deporte, otros se cortan, otros se drogan, y lo que tienen en común es que normalmente todos lo hacen cuando están mal.. para dejar de estarlo o estarlo un poco menos.

Por eso algunos decidimos escribir, para intentar aliviar nuestras penas, esas que están ahí y que por mucha droga, deporte o páginas que escribas, van a seguir ahí, pero el efecto es el mismo: Te liberas.

*el capítulo 31 de su mayor obra, 'Niebla', no tiene desperdicio alguno.

Mentes criminales

 "A veces no hay palabras. No hay citas que puedan resumir lo que pasó aquel día. A veces lo haces todo bien, lo haces perfectamente y aun así sientes que has fallado. Tenia que acabar así, podía haber se hecho algo para evitar la tragedia. 89 asesinatos en una granja de cerdos, las muertes de Mason y Lucas Turner suman 91 vidas perdidas. Kelly Shane volverá a casa e intentará recuperarse. Volverá con su familia pero nunca volverá a ser una niña. William Hightower que dio una pierna por su país, dio el resto de si mismo para vengar la muerte de su hermana. Suman 93 vidas transformadas para siempre, sin contar familiares, amigos y una pequeña población de Ontario que creían que los monstruos no existían hasta que supieron que llevaban toda la vida conviviendo con uno. 
¿Y mi equipo que? ¿Cuánto tiempo podrán seguir mirando hacia el abismo? ¿Cuándo se darán cuenta de que son incapaces de recuperar la alegría de vivir que les quita este trabajo? Como he dicho, a veces no hay palabras, ni citas que puedan resumir lo que paso aquel día. A veces el día, simplemente… termina.." (Aaron "Hotch" Hotchner - Mentes criminales. 4x26)

martes, 18 de marzo de 2014

Para estar bien, ¿hacia donde?

Un día te levantas y te miras al espejo. Te das cuenta de que algo no va bien. Pasan los días, el proceso se repite. Y llega un momento en el que te preguntas hacía dónde vas, qué estás haciendo.

Te gustaría que el tren se parase, bajarte unos días y luego volver a eso que algunos llaman 'vida'.

Yo lo llamo rutina. ¿Que por qué? Porque me bajé del tren y no sirve de nada salir de la rutina para intentar calmar las cosas, porque las cosas siguen igual, eres tú el que cambia, y tu forma de verlas.

No está de más pararse a pensar de vez en cuando el motivo por el que te levantas cada mañana, por el que sonríes, por el que sigues adelante.. Porque cuando te caigas, serán esos motivos quienes te levanten. Te levantará lo que te ha hecho feliz todo ese tiempo, porque es la razón por la que estabas luchando, y la prueba de que siempre hay esperanza.

lunes, 17 de marzo de 2014

Almas gemelas, diferentes caminos

Es duro perder lo que más quieres, pero más duro resulta aún saber que lo estás perdiendo mientras ocurre.

El miedo te paraliza, no sabes qué hacer ni qué decir. Simplemente ves como aquello que sostenía tu mundo se está yendo, y no eres capaz de hacer nada para remediarlo.

Es su alma gemela, pero han elegido caminos diferentes. Ninguno sabe por qué, pero así es, y no saben como solucionarlo.

Hace ya tiempo que no se guían por lo que sienten, sino por el miedo; por el miedo a hacer daño a quienes quieren, por miedo a hacer daño a quienes les quieren, por miedo por hacerse daño a sí mismos..

Pero siguen teniendo algo en común, y es que no se pueden olvidar, que no pueden engañarse. No pueden pretender olvidar todo aquello que han vivido juntos, porque a fin de cuentas, siguen muertos el uno por el otro.

Con precendentes.

Y finalmente se volvieron a ver. Probablemente el reencuentro más emotivo que he visto. No hubo reproches, ni si quiera hubo palabras, sólo lágrimas y abrazos.

Sus lágrimas eran las más sinceras que jamás habían recorrido sus pálidos rostros. Eran dos desconocidos con recuerdos en común, o dos conocidos que se seguían amando con fuerza a pesar de todo lo que había ocurrido.

Quizá sus caminos se habían separado, pero eso no quitaba todo lo que habían vivido juntos. Eso jamás nadie será capaz de quitárselo, es suyo, y es imborrable.

Aquellos momentos juntos, aquellas suaves caricias que ponían la piel de gallina, aquellas tardes frías de invierno en las que lo que menos importaba era la temperatura, sino que al fin estaban juntos.

Todo aquello pasó por sus mentes mientras eran las lágrimas quienes se encargaban de demostrar la veracidad y la crueldad del momento. Un momento que ninguno será capaz de olvidar nunca, porque se querían, y se siguen queriendo.

domingo, 16 de marzo de 2014

Sin precedentes.

Sus pulsaciones subían. Sentía como si el corazón se le fuera a salir del pecho. Millones de ideas pasan por su cabeza, pero solo siente vacío, como, si nada hubiera dentro de sí, nada salvo miedo e inseguridad.

No sabe si son mariposas o unicornios, pero tiene el estómago en un puño. Siente incluso ese ligero temblor en las piernas.

¿Nervios?

Puede ser. No sabe si quiere que todo acabe ya porque es como si en el fondo disfrutase con todo esto.

Jamás antes se había sentido así, es una situación sin precedentes. Muchas veces es parecido, pero siempre es diferente. No hay nada que ocurra dos veces de la misma manera, y esto no es ninguna excepción.

Las gotas que caen

Notas como las gotas van cayendo por tu piel. Se deslizan como la lluvia en las ventanas, pero esto es diferente.

Lo que cae no son simples gotas, no. Es sufrimiento, tristeza, desesperación, lástima, dolor unido en unas pocas espesas gotas que vas notando como caen lentamente.

Caen, caen y siguen cayendo y cada impacto retumba en lo más profundo de tu ser. Te sientes culpable, te preguntas cómo has llegado hasta donde estás, pero antes de responder te das cuenta que la respuesta da igual, que nada de lo que pienses va a cambiar el pasado. Pero lo que hagas a partir de ahora sí, así que ciérrale el grifo a todas esas preocupaciones, a todo ese dolor, a toda esa angustia que te persigue y ni si quiera te deja dormir.

Por una vez en tu vida sé egoísta y piensa en ti, no en los demás. Piensa en cómo salir de todo esto, piensa en cómo vas a cambiar tu propia vida a partir de ahora y vas a dejar el pasado atrás porque sólo es eso, pasado.

Odio el verano

Odiaba el buen tiempo. Odiaba ver como otro día más hacía sol y ni una nube cubría el cielo. Odiaba ver cómo la gente se preparaba para el verano y cómo se empezaba a ver más gente en manga corta que con abrigos y bufandas.

Odiaba el verano, quizá por las vacaciones, quizá porque odiaba la playa, tal vez porque odiaba salir de la rutina, o puede que fuera porque detestaba ver cómo la gente era feliz mientras que ella no.
Piscina, playa, amigos, risas... felicidad allá donde mirase, menos dentro de sí misma, ahí no había lugar para la felicidad.

La lluvia, el frío, el viento, la nieve, ir andando por la calle con seis capas de ropa.. eso es lo que le gustaba de verdad.

Creo que no se dio cuenta, pero le gustaba porque se sentía segura, porque con tanta ropa encima es como si nadie pudiera hacerle daño, ni ver las cicatrices, ni hacerle más cicatrices.. estaba a salvo bajo toda aquella ropa y aquel frío.

Por eso odia el verano. Por eso odia ir ligera de ropa, porque su verdadero tesoro no está por fuera, está por dentro, y eso sólo saben verlo quiénes de verdad la quieren por cómo es, no por lo que es.

viernes, 14 de marzo de 2014

No siempre es lo que parece

Estoy harto de que la gente juzgue sin tener ni idea. Estoy harto de que vean, crean lo que les parezca pero no piensen.

Si cada persona es un mundo, cada problema es una galaxia. Hay muchas maneras de explorar una galaxia, y cada uno tiene su propia manera de hacer lo que pueda.

Dicen que no hay ser humano igual a otro, que todos somos diferentes. Entonces, ¿por qué los problemas de unos iban a ser los mismos que los de otros?

Si fueras tú, te encantaría que te tratasen con respeto y cariño, así que, ¿por qué no intentar ser así con quien de verdad lo está pasando mal?

Clases de interpretación

Dicen que los mejores actores son aquellos cuyas interpretaciones reflejan todo los contrario a lo que ellos sienten. Que cuando lloran en una película porque ha fallecido su padre, quizá inspiran esas lágrimas en un perro que falleció hace años.

Para algunos es muy fácil, para otros quizá no tanto, pero hay algunos, unos pocos, que no hacen películas de acción ni lloran delante de una cámara a cambio de dinero, sencillamente toda su vida es una película, un drama o una comedia, es igual.

Frente a amigos, pareja, familia... actúan donde y cuando haga falta con tal de evitar esas preguntas incómodas a las que no quieren buscar respuesta.

Es el papel de sus vidas, y su recompensa es seguir vivos, porque no, los mejores actores no sólo son aquellos que salen delante de una cámara.

jueves, 13 de marzo de 2014

Corrupción en Miami

-Es una mala idea- dijo él.
-Es peor que una mala idea- dijo ella con su acento marcado y una voz desalmada.
-Y no tiene futuro- prosiguió él con la mirada cabizbaja.
-Es verdad- afirmó ella.
-Entonces.. no hay por qué preocuparse- dijo él recuperando el ánimo y la ilusión.

Era un amor imposible.

¿Quién eres?

¿Qué soy para ti? ¿Tal vez cinco minutos de tranquilidad, paz y sosiego al día? ¿Quizá sea quien te hace sonreír durante al menos cinco minutos? ¿Puede que sea simplemente quien hace que tu mundo se pare durante escasos cinco minutos?

Claro está que para ti tan sólo soy cinco minutos al día, de alegría, de liberación, de culpabilidad, no lo sé, pero soy a quien más necesitas, quien está ahí y nunca te falla, quien cuando necesitas a alguien estoy ahí las veinticuatro horas del día, sin falta.

Es posible que no me quieras o que simplemente no sepas lo que sientes por mí, pero me necesitas, lo sabes, y eso es lo que te duele, porque sabes que poco a poco voy dejando una huella más profunda en ti, una huella cada día más marcada, una huella que probablemente no se vaya de ti nunca.

Una luz que ilumine esta oscuridad

Cuando no te queda nada, ni nadie. Cuando ya no quedan motivos, cuando los últimos que quedaban se difuminan en el horizonte cuando aún luchabas por ellos.

Cuando la esperanza te ha abandonado, cuando las de darte por vencido son mayores que las de seguir, una vez más... una vez más has vuelto a perder, una vez más has vuelto a caer.

Cuando comprendes que ya no va a volver a salir el sol, cuando comprendes que ya no habrá luz alguna que te salve de la oscuridad que inunda tu alma, cuando comprendes eso... entonces sólo queda esperar, esperar a encontrar un paraíso perdido que te haga soñar.

Un ángel que no llega

Esperando algo que no llega..
No es fácil esperar algo cuando ni si quiera sabes qué es, pero aún así, tampoco llega.
Esperas una luz en el horizonte, un ángel de la guarda que te libere de todo este sufrimiento, pero que no llega.

Empiezas a desesperarte, tu paciencia tiene un límite. No eres adivino, no sabes cuánto tiempo vas a tener que estar así, pero hay veces en las que crees que no aguantarás ni un minuto más.
No es soberbia ni orgullo, es solo que crees que ya no tienes remedio, que nadie por mucho que se esfuerce consigurá que salgas de ese charco embarruntado en el que te encuentras.

-Muchos hablan sin saber.- piensas. -Porque hasta que no pasas por ello no sabes lo que significa.-

Quizá tengas razón, quizá estés esperando un ángel que no va a llegar nunca. Quizá ya haya llegado y no lo hayas sido capaz de ver, quién sabe..

miércoles, 12 de marzo de 2014

Ignorancia

Yo no sé mucho de esto, así que me dio un consejo, me dijo: 'no te creas lo que ves por fuera, porque lo que hay por dentro puede ser un mundo completamente diferente'.

Y así era. Por fuera aparentaba calma, pero en el fondo no era más que la calma que precede a la tempestad. Por dentro era todo caos, dolor, destrucción, y nadie lo sabía, nadie se daba cuenta.

Cada uno tiene su manera de camuflar su mundo de dentro, el suyo era el más común: una sonrisa y su tradicional palabra 'genial'.

lunes, 10 de marzo de 2014

Muero porque no muero

Vivo sin vivir en mí,
y de tal manera espero
que muero porque no muero.

(...)

¡Ay, que larga es esta vida!
¡Qué duros estos destierros,
está cárcel, estos hierros,
en que el alma está metida!
Sólo espero la salida,
me causa dolor tan fiero,
que muero porque no muero.

Sólo con la confianza
vivo de que he de morir,
porque muriendo, el vivir
me asegura mi esperanza.
Muerte do el vivir se alcanza,
no te tardes, que te espero,
que muero porque no muero.

Mira que el amor es fuerte,
vida, no me seas molesta;
mira que solo te resta,
para ganarte, perderte.
Venga ya la dulce muerte,
el morir venga ligero,
que muero porque no muero.

(...)

                                        Santa Teresa de Ávila

Mundos diferentes

Y es durante esemomento que sufre la mayor indiferencia que ha sufrido nunca, cuando se empieza a plantear qué está haciendo.

¿Para qué se despierta? ¿Para qué va a clases? ¿Para qué sigue viviendo?

La palabra es indiferencia, reconocida por el alias de pasotismo, pereza, desolación, depresión..

Donde tú ves gris, él ve negro; donde tú ves blanco, él sigue viendo negro. Le gusta el negro, se empiezo a encariñar con él. Se siente seguro rodeado de negro, porque al menos no le hace ascos, no le desprecia, no le ilusiona para clavarle luego un cuchillo por la espalda, sencillamente no le ilusiona.

Sabe muy bien que esta etapa es sólo de transición, que algún día todo volverá a la normalidad y que aunque nada volverá a ser como era, será parecido. Lo gracioso es que pensáis que es él quien no quiere salir de todo esto, cuando la que no quiere es su cabeza. Hace mucho que viven en mundos completamente diferentes.

domingo, 9 de marzo de 2014

'Agárrate a mí, María'


Estoy metido en un lío 
y no sé como voy a salir.
Me buscan unos amigos 
por algo que no cumplí.
Te juré que había cambiado 
y otra vez te mentí,
estoy como antes colgado 
y por eso vine a tí.



Agárrate fuerte a mí, María, 
agárrate fuerte a mí;
que esta noche es la más fría 
y no consigo dormir.



Agárrate fuerte a mí, María,
agárrate fuerte a mí;
que tengo miedo 
y no tengo donde ir.



Mañana cuando despiertes 
estaré lejos sin ti.
No creo que pase nada,
de otras peores salí.
Si acaso no vuelvo a verte 
olvida que te hice sufrir.
No quiero, si desaparezco,
que nadie recuerde quien fui.



Agárrate fuerte a mí, María,
agárrate fuerte a mí;
que esta noche es la más fría 
y no consigo dormir.



Agárrate fuerte a mí, María,
agárrate fuerte a mí;
que tengo miedo 
y no tengo donde ir.



Agárrate fuerte a mí, María,
y no llores más por mí.
Volveré a por ti algún día 
y escaparemos de aquí.



Agárrate fuerte a mi, María,
agárrate fuerte a mí;
que tengo miedo 
y no tengo donde ir..

Ojalá

Ojalá algún día comprendas por lo que le hiciste pasar. 
Te necesitaba, eras tú la única que podía ayudarlo, pero decidiste irte, decidiste coger otro camino, y los dejaste tirado.

-Que te ayude otra- dijiste.

Ojalá algún día comprendas que sólo te quería a ti, que te fuiste, y contigo te llevaste sus sonrisas, su tranquilidad, su felicidad..

Podía haberte hecho caso, podría haber buscado a otra que le consolase, pero eras tú la única a quien de verdad quería.

-¿Y ahora qué?- pensó él.

En el fondo, esperaba que fueras tú quien respondiera a esa pregunta, pero no fue así.
Se prometió borrarte de todos los sitios, y lo consiguió, salvo de uno, del más importante, de su cabeza. De ahí no te marcharás nunca, y él lo sabe, pero no lo asume.

No es que se le venga el mundo encima, es que tú eras su mundo, y ya no estás.

Antes de despedirse, me recordó que te dejara un mensaje: 'gracias' y 'te quiero'.

De profundis

Yo soy la piltrafa que el tablajero arroja al perro del mendigo,
y el perro del mendigo arroja al muladar.
Pero desde la mina de las maldades, desde el pozo de la miseria,
mi corazón se ha levantado hasta mi Dios,
y le ha dicho: Oh Señor, tú que has hecho también la podredumbre,
mírame,
Yo soy el orujo exprimido en el año de la mala cosecha,
yo soy el excremento del can sarnoso,
el zapato sin suela en el carnero del camposanto,
yo soy el montoncito de estiércol a medio hacer, que nadie compra
y donde casi ni escarban las gallinas.

Pero te amo,
pero te amo frenéticamente.
¡Déjame, déjame fermentar en tu amor,
deja que me pudra hasta la entraña,
que se me aniquilen hasta las últimas briznas de mi ser,
para que un día sea mantillo de tus huertos!

                                              Dámaso Alonso

sábado, 8 de marzo de 2014

Los demás

Lo había probado todo. Alcohol, drogas, y lo que puedas imaginar. Probó lo que se le ocurrió para liberarse; sólo buscaba calma, paz, tranquilidad. En el fondo no ansiaba otra cosa que parar el mundo de una vez, aunque fuera por unos breves momentos, sólo pretendía evadirse.

Finalmente llegó el día en el que comprendió que la guerra que estaba manteniendo no era contra el mundo, sino contra lo que había nacido dentro de sí.

Comprendió que no podía seguir así, comprendió que eso a lo que llamaba vida era una bazofia, una porquería. A raíz de eso decidió cambiar; nada de lo que había probado le había servido, así que no perdía nada intentando algo diferente.

No se sabe de dónde sacó las fuerzas para ese último intento, pero no se rindió, luchó.

Decidió darse a los demás. Ya que consigo no podía cargar, quizá con el resto sí; quizá ayudando al resto consiguiera el presente que tanto ansiaba, quizá siendo fuerte de cara a los demás, terminase siendo fuerte consigo también.

El resultado se lo guardó dentro, quiso que fuera algo personal, secreto e íntimo, pero no se ha dado cuenta que quienes de verdad saben por todo lo que ha pasado, han notado que algo ha cambiado, que ha nada es como antes y que ya nada volverá a ser como antes.

Demasiado tarde

Estaba en la edad de divertirse, de salir, de conocer gente, de pasárselo bien, no de involucrarse en ese mundo propio de mayores.. el de las preocupaciones.

No está muy claro el el límite que une ambos mundos, es difuso, no se sabe dónde termina el primero para dar paso al segundo.

Tampoco está nada claro cuándo pasó de pertenecer a su mundo para convertirse en un profundo mar de preocupaciones, de inquietudes o miedos.

Se hizo mayor demasiado pronto, y ya podrá recuperar el tiempo perdido, porque al igual que con su niñez, hay cosas que no regresan.

Me pregunto

Me pregunto si nos volveremos a ver, si esas miradas cómplices, esas sonrisas y esos mofletes sonrojados volverán a tener cabida en un futuro no muy lejano.

Me pregunto si el destino tiene previsto que nuestros caminos se vuelvan a cruzar, aunque de ser así, por favor ruego que no sólo los cruce. Me gustaría que esta vez fuera diferente, sin engaños, de verdad, sin dolor y con mucho amor.

¿Para qué engañarnos? Apenas te conozco, pero ya te echo de menos. No sé cuánto durará esto, es una sensación extraña. Se mezclan incertidumbre y miedo por no saber qué nos deparará el fururo, con unas tremendas ganas de que todo vaya bien.

Me pregunto si los sueños algún día se harán realidad.

viernes, 7 de marzo de 2014

Puedes contar conmigo


Un café con sal. Ganas de llorar.
Mi mundo empezando a temblar,
presiento que se acerca el final.

No quiero ganar, ahora eso qué más da.
Estoy cansada ya de inventar excusas que no saben andar.
Y sólo quedarán los buenos momentos de ayer que fueron de los dos..
y hoy sólo quiero creer
que recordarás las tardes de invierno por madrid,
las noches enteras sin dormir.
la vida pasaba y yo sentía que me iba a morir de amor
al verte esperando en mi portal sentado en el suelo sin pensar
que puedes contar conmigo.
Nunca hubo maldad, solo ingenuidad.
Pretendiendo hacernos creer que el mundo estaba a nuestros pies.
Cuando el sueño venga a por mí en silencio voy a construir
una vida a todo color donde vivamos juntos los dos.
Y sólo quedarán los buenos momentos de ayer que fueron de los dos..
y hoy sólo quiero creer
Que recordarás las tardes de invierno por madrid,
las noches enteras sin dormir.
La vida pasaba y yo sentía que me iba a morir de amor
al verte esperando en mi portal sentado en el suelo sin pensar
que puedes contar conmigo para siempre.
Y no puedo evitar echarte de menos
mientras das la mano a mi tiempo y te vas.
Yo siento que quiero verte y verte y pienso
que recordarás las tardes de invierno por madrid,
las noches enteras sin dormir.
la vida pasaba y yo sentía que me iba a morir de amor
al verte esperando en mi portal sentado en el suelo sin pensar
que puedes contar conmigo.
que recordarás las tardes de invierno por madrid,
las noches enteras sin dormir.
la vida se pasa y yo me muero, me muero por ti.

Difícil pregunta, imposible respuesta.

Y fue en ese preciso instante cuando comprendí todo lo que sentía por ti. Me di cuenta de todo lo que te conocía, y, sobre todo, de lo bien que lo hacía, y de lo bien que lo hago..

Me di cuenta de lo que te necesitaba, de que te seguía buscando, de que así no podía seguir, pero algo tenía que cambiar, todo el mundo tenía razón, no podía seguir así.
¿Qué es lo primero que hay que cambiar cuando sabes que todo está mal? Difícil pregunta, imposible respuesta.

Tal vez lo mejor sea empezar por ver todo con diferentes ojos, comprobar que aunque parezca que no es así, no todo ni todo el mundo va en contra tuya. Puede que el positivismo sea el primer paso.
Puede que no, puede que haya un paso antes...: no te rindas nunca.

Ese alguien

¿Lo que realmente te dolía? Estar completamente sola, no tener a ese alguien con quien compartir el dolor que se había convertido en tu pan de cada día, en tu rutina.

Necesitabas ese abrazo que te tranquilizara, que te asegurase que todo iba a ir bien. Necesitabas ese alguien que a pesar de que el mundo se te viniera encima, se quedara contigo diciéndote que todo iría bien; que a pesar de que nadie te aguantase, ni si quiera tú misma, se quedase a tu lado, parando el tiempo con su simple presencia.

Esperaste, incluso apostaste por alguien, pero te falló, y ya no quieres a nadie más. Lo necesitas, sí, pero ya no quieres a nadie más. No quieres volver a arriesgarte, no quieres que te vuelvan a hacer daño, no lo soportarías, no soportarías volver a vivir todo el sufrimiento por el que has pasado. 


jueves, 6 de marzo de 2014

Cansa

Cansa darlo todo por alguien y no ver resultados. Cansa tratar de ayudar y ver como no hay cambios, como no mejora, o peor aún, como esa misma persona ni si quiera quiere cambiar.

Cansa esperar mucho de alguien y ver como todas tus esperanzas se van al garete sencillamente porque esa persona ni se quiere a sí misma.

Cansa ver el paso del tiempo y comprobar que cada día es una lucha constante, no contra el mundo, que también, sino contra lo que lleva dentro de sí.

Cansa pensar en esa gente que se desloma para que todo sea diferente, y que no reciben ni un atisbo de mejora, ni una sonrisa, ni una palabra cariñosa, más bien, todo lo contrario.

¿Pero sabes qué cansa aún más? Ser esa persona.

miércoles, 5 de marzo de 2014

Y sin más, te fuiste.

Recuerdo las veces que deseabas no estar aquí. No te atrevías a dar el paso, te daba miedo, pero preferías no estar aquí.

El miedo recorría tus venas. Todo era miedo, todo.
Inseguridad, pánico, tristeza... pero sobre todo miedo: al más allá, al cómo, al por qué..

Era una decisión a la que llevas tiempo dando vueltas, sabiendo que no lo ibas a hacer, pero pensando en qué pasaría.

Había motivos, muchos, que sólo te hacían ver una salida... aún no comprendes que eso no era una salida válida.

Una vez dijiste que la clave de tomar decisiones se encuentra en sopesar las consecuencias, y en a quién y cómo van a afectar esas consecuencias.

Aún pienso en las razones que te llevaron a actuar así. Quizá superaste el miedo, no lo sé.
Y para que negarlo, te has ido y sigo sufriéndolo, en silencio, porque ya no queda nadie.

Querer no siempre es poder.

Y te das cuenta que la vida pasa, que ninguno de tus problemas la va a frenar, que no hay tren alguno del que bajarse.

Esto funciona así, y no hay alternativa. Tienes la vida que tienes, y punto, nada la va a cambiar.

Los problemas siguen ahí, y nadie se da cuenta pero te van ahogando silenciosamente, sin levantar sospecha, cual joven que va al gimnasio: al principio no notas en él cambio alguno, hasta que un día comprendes que toda esa transformación tiene un por qué.

Dicen que rehuyendo los problemas no se consigue nada, que sólo se logra acabar con ellos plantándolos cara, enfrentándose a ellos, pero nadie se da cuenta que quizá, quienes no son capaces de afrontarlos es porque no pueden, porque para algunos querer no siempre es poder.

martes, 4 de marzo de 2014

Superioridad

Hay dos tipos de gente: los que están arriba y los que están abajo.

Rara vez los de arriba, preocupados por su bienestar y comodidad, se preocupan sinceramente por los de abajo. Realizan y redactan teorías de cómo deberíamos estar los de abajo. Se creen que por estar donde están tienen el privilegio de decirnos cómo debemos estar.

A veces pienso que si alguno de todos ellos comprobara en su propia piel lo que se siente estando hundido, no serían tan críticos, ni dictarían sus ridículos postulados acerca de cómo vivir y qué hacer cuando estás mal, porque ellos no tienen ni idea de lo que es estar mal.

Esto es, ha sido, y será siempre así; hasta que no vivan lo que se siente, no deberían tener el derecho a juzgar, pero aún así lo hacen.

lunes, 3 de marzo de 2014

Lo prometiste

Me prometiste que no te volverías a meter en mi vida, que me dejarías seguir tranquilo. He comprobado que sin ti no puedo, pero contigo es aún peor.

Has sido la droga más dura que he probado, y que jamás probaré. Me arrepiento de tantas, tantas cosas... jamás debí haberte conocido, jamás debí haber dejado que fueras una parte tan importante de mí. Lo nuestro era un amor prohibido, pero me dejé seducir, y aquí sigo, medio vivo, medio muerto.

Me prometiste te que te olvidarías, pero, a fin de cuentas, soy yo quien no puede olvidarte.

domingo, 2 de marzo de 2014

Entre ruinas

Llega un momento en la vida en el que comprendes que ya no hay vuelta atrás, que el pasado escrito en forma de cicatrices plagadas por todo tu alma te acompañará toda la vida.

Tan sólo cuando seas capaz de entenderlo, será cuando puedas empezar a vivir tu vida.

Cicatrices o errores, medallas o triunfos, da igual qué ocurriese en el pasado, lo que importa es cómo estás ahora, tu predisposición para arreglar todo aquello que hayas roto, y tus ganas de volver a luchar por hacer las cosas bien, porque esas medallas o cicatrices que te acompañarán siempre lo quieras o no, formarán parte de tu pasado, no de tu presente.

Es tu vida, no dejes que el pasado te la arruine.

sábado, 1 de marzo de 2014

'Ahora vuelvo, te lo juro.'

Recuerdo cuando me dijiste esa frase. Se me quedó grabada en lo más profundo de mi ser, y jamás sabrás hasta que punto, pues tatuado queda como si de tinta se tratase.

No sé por qué te fuiste. Te busco, y te busco, y te sigo buscando, pero no te encuentro. Es como si hubieras sido borrada del mapa, como si hubieras desaparecido de la faz de la tierra.

En cuanto me abandonaste, todo mi mundo empezó a desmoronarse. Al principio parecía que poco a poco, pero ese poco a poco se fue acumulando con el paso de los días y cada vez se vuelve más insoportable.

Ya no aguanto más esta historia. No puedo vivir sin ti, no sé vivir sin ti, pero no quieres volver. Trato de hacer cualquier cosa por no pensar en tu ausencia, por buscar algo que me haga seguir adelante sin ti, pero eres irremplazable, y desde que te fuiste, nada ha vuelto a ser lo mismo.