miércoles, 27 de enero de 2016

Aún queda gente así

Aún recuerdo los propósitos con los que escribía las entradas en mi primer blog, hace ya más de tres años.
Un chico que solo quería cambiar el mundo intentando cambiarse a sí mismo y a los que estaban a su al rededor.

Con mucho más cariño aún, si cabe, recuerdo el día en el que alguien, ejerciendo su derecho al anonimato, comentó una entrada diciendo que tanto le había gustado que hasta la había impreso y se la había puesto en su habitación.

De eso iba el primer blog, de sonreír con o sin sentido, con o sin intención, de no parar de hacerlo y de contagiar esas sonrisas. De conseguir que los problemas resultaran ser menos de lo realmente eran, y poder vivir con menos preocupaciones y más libertad.



Supongo que la idea desistió tan pronto como me di cuenta de que no servía para nada. No hay nada que me desanime más, y no lo digo solo por aquello que me pasó a mí, que ver como el esfuerzo de alguien pasa totalmente desaparecido.
Me desanima porque ves como la llama interior que hace que todo carbure se va apagando, y con ella la persona en la que reside.

En parte, me recuerda a las primeras temporadas de Will Schuester en Glee, cuando él lucha por su ilusión, por conseguir que sus chicos triunfen, y con triunfar me refiero a lo que terminan consiguiendo dentro del propio Glee club.
Nadie daba un duro por él, su llama se apagaba, la bruja de su esposa incluso le increpaba, quería que lo dejara, ella odiaba al Glee club, pero Will, contra viento y marea, y a base de perseverancia y esfuerzo, lo consiguió.



¿Por qué me hablas hoy de esto? Te estarás preguntando.

Hoy he comprobado que hay gente así, que queda gente buena, gente con corazón, gente que aunque no tuviese un blog con dieciséis años, luchaba y lucha por ser justo y hacer felices a los demás.


No por el resultado final de hoy, sino por cómo ha sido conmigo; por eso soy feliz hoy, porque me ha ilusionado ver a alguien así. Él ha encendido de nuevo mi llama.



Hace mucho, mucho tiempo alguien me dijo una frase que, sin tapujo alguno te confieso, me salvó la vida; me dijo que cuando estuviera triste, que cuando no viera ningún motivo por el que luchar pensase en todas esas cosas que me habían hecho luchar hasta ese momento, que pensase en toda esa gente que estaba a mi lado aunque yo lo no supiera o no quisiera verlo. Me dijo que pensase en todo lo que me quedaba por ver, sentir y vivir. Me salvó.

Hoy sueño con poder recordar siempre con la misma intensidad, esa intensidad que hoy me ha dado la vida, que de verdad hay gente ahí fuera que merece la pena, y que por ellos debe seguir mi llama encendida mucho, muchísimo tiempo.

miércoles, 13 de enero de 2016

Un entrenador

Necesito que por una vez dejéis de juzgar si lo que he hecho lo he hecho bien o lo he hecho mal, necesito que por una vez me apoyéis y me animéis con las decisiones que tomo, sentirme respaldado, sentirme animado para seguir hacia delante.

La misión de un buen entrenador, sea del deporte que sea, muchas veces consiste exclusivamente en motivar a sus jugadores, consiste en hacerles ver a sus jugadores que son capaces de grandes logros, de grandes hazañas. 

Nunca viene de más tener a alguien cerca que haga de entrenador, que haga de hermano mayor, que aporte sensatez a un manojo de dudas e inseguridades.

martes, 5 de enero de 2016

Sail

Hoy hemos llegado en este blog a la escalofriante, al menos para mí, cifra de 10.000 visitas, y no podría haber sido sin vosotros.

Es por eso que traigo una reflexión que me gustaría compartir con vosotros. Hace unos años, el grupo Awolnation sacó una canción, "Sail".
Actualmente, el videoclip original tiene unos 25 millones de visitas mientras que el videoclip no original alcanza la escalofriante cifra, esta vez sí, de 190 millones de visitas.

Deberá ser una pasada el videoclip no original, debí pensar, así que investigué un poco. Dicha canción salía en la promo de octava temporada de House. No os miento si os digo que me hice adicto a House por la sencilla razón de que sabía que esta canción estaba en uno de los primeros capítulos de dicha temporada (podría haber visto solo ese capítulo, sí, pero supuse que la canción tendría un sentido y para entenderlo mejor decidí ver la serie entera. Para mi desgracia, la canción solo salió en la promo estadounidense (8x00) y me quedé sin mi canción).

Después de este innecesario pero liberador comentario, quiero analizar dos cosas; la primera, me gustaría hablar de lo que esperamos de las cosas o de las personas.

¿Qué debemos esperar de alguien o de algo?
La respuesta es tan ambigua como su pregunta. Hay miles de casos y aquí triunfa la casuística.


Por otra parte, me gustaría que reflexionárais del potencial que tenéis entre vuestras mano; cómo con un poco de originalidad y cosas que tenemos en casa podemos conseguir llegar al corazón de la gente. Puede que no hayan llegado al corazón de esos 190 millones de visitantes, pero seguro que al de alguno sí. Eso sí, sois vosotros, los que visitáis blogger, los que visitáis youtube los que hacéis grandes a las personas, hacéis más grandes a los famosos y a veces hasta vosotros mismos los descubrís (vi por primera vez el videoclip no original cuando ni estaba hecho el originial, y cuando contaba con unas 100.000 visitas). Si podéis hacer de unos completos desconocidos gente importante, si podéis hacerlos crecer y podéis hacerlos grandes, ¿por qué a vosotros mismos no?




Aún recuerdo como si fuera ayer las primeras entradas de este blog. No tenían sentido, no tenían moraleja, no tenían final.
Esta entrada, a modo de pequeño homenaje, va a ser como aquellas, sin final, sin sentido; que cada uno la interprete a su gusto y saque sus propias conclusiones.