miércoles, 23 de diciembre de 2015

Imagina

Imagina que pudieras levantarte un día y volver a empezar.
Imagina que te dieran la oportunidad de volver a empezar de cero.
Imagina que tuvieras la capacidad de enmendar todos tus errores.
Imagina que al despertar mañana, todo fuera como en tus mejores sueños.
Imagínate a ti mismo en esos momentos, feliz, con una enorme sonrisa en la cara.
Imagina que ese día se cumpliera. Ese día será mañana. No imagines, cumple tus sueños.

lunes, 21 de diciembre de 2015

Tolerancia

Desde pequeñito he sentido una enorme admiración por toda esa gente que acepta su destino, sea el que sea.
Y mucho mayor era la admiración en virtud de cuán malo fuera dicho destino.

En películas, y seguro que en la realidad también, muchas personas eran condenadas a muerte y eran ellos mismos quienes se acercaban a aceptar su destino, con resignación, pero también con obediencia.

Es curioso que, creas o no en el destino, también termines aceptándolo. Todos lo hacemos. Incluso por aquellas cosas por las que prometimos no arrodillarnos, terminamos incando la rodilla en el suelo.

La condena a muerte hoy en día ya no es la soga o la guillotina, es todo aquello que día a día toleramos.
La definición de tolerar es, a grandes rasgos, que sabes que hay algo que no está bien pero lo aceptas, porque aceptarlo es más sencillo que luchar contra ello.

¿Para eso estamos aquí, para tolerar ese tipo de cosas?
Llega un momento en el que no solo las toleramos, sino que ligamos a ello nuestro propio estado de animo.

Pensemos con cordura, pensemos. ¿Vamos a tolerar que un mísero examen, una prueba médica, una reunión o lo que sea, da igual, nos amargue la vida?

lunes, 14 de diciembre de 2015

El mundo sigue girando

Normalmente no lo planeas simplemente pasa.  
Tu mundo cambia y de repente sientes que has quemado otra etapa.  
Pierdes a alguien, porque se fue, porque te echó o porque lo echaste.  
Cuesta adaptarte, parte de ti quiere vivir como antes,  
no sabes cómo vas a hacer para seguir adelante.  
Nadie puede enseñarte a vivir los momentos frustrantes.  
A rato crees estar seguro de que vas a ahogarte.  
Se han llevado la orilla a otra parte, nadar no parece ni siquiera importante.  
Los consejos suenan vacíos e significantes.  
Tu mundo es tu tuyo, a ti no puede entenderte nadie.  
El dolor poco a poco se convierte en tristeza  
y es incluso peor que afecta el motor  
y no deja que arranques las ganas en tu cabeza. 
Dos opciones ahora se presentan:  
te dejas llevar o te frenas.  
Te puedes hundir en la pena o luchar contra ella.  
Acepta la ayuda de fuera, pero no olvides que tu problema,  
tú debes ser el que lo enfrenta, tú debes ser quien lo resuelva,  
hay una salida que espera por cada laberinto en el que te metas.  
Eres uno mientras la buscas, y pasas a ser otro cuando la encuentras.  
Nunca es la misma persona aquella que sale que aquella que entra.  
Cada experiencia te esculpe y esculpir es quitar lo que sobra la fuerza.  
No busques finales de cuentos, los cambios ocurren y no hay moralejas.  
Si hay una cosa que sea cierta es que ninguna amargura es eterna.  
De las cenizas del fuego que consumió a aquel el hombre que yo era resurjo con fuerza.  
No es una pose, no lo hago para que me crean,  
es una certeza.  
No existe ese golpe que pueda dejarme tirado en la arena.  
No hasta que me muera, ya no,  
no hasta que sepa que cumplí mis metas.  
Soy yo! Aquello que queda y no los recuerdos que la vida arranca y se lleva.  
Hoy sé que añoro montones de cosas y sé que nunca volveré a tenerlas.  
El mundo sigue girando.  
Y soy un golpe más sabio, un golpe más realista, un golpe más preparado.  
El miedo es de sensatos, pero rendirse ante él es de mediocres, 
Podré tener muchos fallos, pero no seré de los que se esconden.  
Vivir es la asignatura que estudias año tras año, 
y no hay vacaciones, solo lecciones mi hermano, y se aprende de los errores.  
Tampoco es que sea complicado, es cuestión de tiempo que te equivoques,  
Pero si he aprendido algo es que depende de como lo enfoques. 
Confieso que he dudado, me hundí  
y desde ahí abajo daba la sensación de que, no valía la pena intentarlo, pero…  
VUELVO!  
Renovado como el ave que nace del fuego,  
lleno de nuevos proyectos, quiero intentarlo de nuevo.  
Hoy prometo poner todo mi esfuerzo en hacerlo siempre  
de acuerdo con lo que siento en cada momento. 
Contradictorio y complicado, asi soy yo,  
con mis virtudes y pecados, pero yo.  
No hay una norma superior a la que dice que yo debo de mostrar valor y ánimo.  
Frente a los planes que no salen y la decepción,  
seré un ejemplo de completa determinación.  
Seré el corcho en la tormenta, aunque llueva,  
mi cabeza siempre atenta y siempre fuera.  
Nadie podrá ser capaz de hacer que no me crea que tengo fuerza para hacer y pasar lo que sea.  
Aquí despido a los demonios del tipo que era y… 
Me quito la mochila que tenía llena de piedras.  
Un nuevo yo despierta, un nuevo yo mejor de lo que era.  
He dejado que las cosas sucedieran  
pero vuelvo a ser yo el tipo que retoma el control de mis riendas. 
Un nuevo enfoque, una nueva era, nueva promesa de enfrentar lo que quiera que venga.  
Le digo adiós a la tristeza; gracias por la compañía pero debemos dejarlo princesa.  
Hoy se que la limitación estaba en mi cabeza, que la energía existía aunque no la viera…  
Tenía derecho a descansar en mi ratito de pena, pero ya pasó.  
Cuando se muda lo de afuera, esto es lo que queda:  
ENERGÍA!

sábado, 12 de diciembre de 2015

¿Ilusión o lotería?

En el fondo, las palabras ilusión y esperanza comparten parte de significado; esperas algo, te ilusionas por algo.

Como decía Morgan Freeman en Cadena Perpetua, la esperanza es muy peligrosa, puede volver loco a un hombre.
¿Opinas igual? Yo creo que no, que la esperanza es sabia y correcta en todo si esplendor. Es cuando se enfoca mal esa esperanza y se le da un nombre erróneo cuando sí que puede tornarse en algo malo, en obsesión, por ejemplo.

Pero quedémonos con la parte buena de la esperanza, es curioso la potencia, la fuerza y la capacidad que tiene para encandilar a la gente. Si no, ¿cómo es que tanta gente compra lotería día a día?

'No mucha gente compra lotería todo los días...' Cierto, pero, ¿qué hay de esos 52€ de media que se dejará cada español en comprar lotería de Navidad?

En el fondo, qué estamos comprando, ¿lotería o ilusión?

viernes, 11 de diciembre de 2015

Pozo sin fondo

Ya ni las palabras alivian lo que quiera que sea esto que por dentro carcome a las más profundas entrañas.

Ya no tienen sentido las más sinceras palabras que que brotan sin coherencia y sin motivo alguno. 

Confusión extrema, ilusión máxima, decepción constante.

Ya no hay nadie que consuele, ya no hay abrazos por la espalda, ni cosquillas, ni miradas penetrantes llenas de amor... Ya no hay libertad, ni hay ilusión.

De tanto tensar la cuerda, la cuerda se ha roto y vuelve a no haber cuerda que tire de ti en ese pozo sin fondo que nunca parece acabarse.




martes, 8 de diciembre de 2015

Juzgar sin conocer

Ya puedo decir que sé lo que se siente cuando te juzgan sin conocerte. Es una sensación extraña, es una sensación que te deja contrariado: por un lado sientes rabia por no poder explicarte, por no poder demostrar que se han equivocado al juzgarte, que eres y vales mucho más de lo que piensan, pero en el fondo, en lo más profundo de ti mismo entiendes que si ha pasado esto, es porque no deben estar a tu lado.

Nadie que te juzgue, nadie que crea al resto antes que a ti, nadie que te valore por lo ve y no por lo que eres.. Nadie así debería estar a tu lado.

Hay veces que no se entiende por qué ocurren las cosas, pero ocurren y hay poner una sonrisa. Depende de cada uno que las sonrisas sean fingidas o no.

viernes, 4 de diciembre de 2015

Pasado

Es hora de hablar de ello, es hora de aceptar que todo aquello que pasó, todo aquello que por dentro me destrozó y por lo que aún pesan las secuelas... No está olvidado, no está superado.

No tienes ni la menor idea de lo que es vivir sabiendo que han jodido la relación con tu mejor amiga, con tus amigos, con tus padres... ¿Por qué? ¿Por odio, por venganza? El afán y el espíritu de hacer daño por querer hacer daño.

Sin embargo no es eso lo que no he superado, ni tampoco el hecho de que la persona a quien más quieres sea quien te traicione, te deje de lado y mueva cielo y tierra para que tú sufras; sino todo lo que por dentro queda. Las secuelas, las cicatrices. El miedo, el dolor, las inseguridades y todo lo que ello conlleva. Lo que te pierdes; lo que dejas de ganar; lo que se va, las ganas de ganar; el miedo de hacer daño, el daño que produce el propio miedo; la distancia, la soledad; la falta de caridad y de confianza que en que nadie así se me vuelva a cruzar..

sábado, 28 de noviembre de 2015

Cicatrices (V)

San Ignacio de Loyola recibió un cañonazo en combate hace muchos, muchos años. Tuvieron que operarle, sin anestesia por supuesto, para curar las heridas. Después de todo el proceso de curación, se dieron cuenta que la operación no había salido también como esperaban y había quedado una pierna más larga que la otra. 

Os preguntaréis por qué os estoy contando esto, pero es que si San Ignacio quería volver a andar normal, tendría que superar una operación aún más dura de la que le habían hecho ya. No se lo pensó dos veces y dijo que quería volver a andar normal.

El daño no estaba por fuera, el daño había quedado atrapado dentro. Su situación era infinitamente peor que la de nadie que conozco, pero el daño era reversible con una dura y larga operación. Sin embargo, muchas veces, son más difíciles de llevar las curas que no se ven, que no son físicas, que no se solventan con una operación.

Ojalá sí que fuera así y con una sola cura se pudiera cambiar todo el desastre; sé de más de uno que pagaría lo que fuera por esa cura, pero no la hay y no la va a haber.

Tampoco hay ninguna pastilla que vaya a conseguir que esas cicatrices desaparezcan, son tuyas y están ahí para recordarte los motivos de tu lucha, para recordarte que eres fuerte y que la rendición no es solución. 

miércoles, 25 de noviembre de 2015

Malo es

Malo es el día en el que te empiezas a preguntar los por qués de tu vida: por qué actúas de una manera tan concreta en tu vida, por qué no haces las cosas de manera diferente, por qué no eres diferente a cómo eres, por qué piensas de la manera en que lo haces y no de una diferente...

Malo es porque te preguntas si todo lo que haces y piensas es lo correcto, sin embargo, solo tú puedes responderte a esa pregunta.

lunes, 23 de noviembre de 2015

Nadar a contracorriente

Nadie se lo plantea, nadie. ¿Para qué? Para nada porque es demasiado difícil como para que se pueda lograr. No hay nadie capaz, ni lo suficientemente valiente, como para hacerlo.
¿Nadar a contracorriente? Menuda tontería, estoy mucho mucho mejor sentado en mi sofá que intentando cambiar un mundo que yo sé que no puedo cambiar. ¿Cómo una sola persona podría cambiar para bien este mundo de mal en el que estamos?

Vivimos en una sociedad en la que la que generalizar está al orden del día. 
¿Que no? 
No tienes más que mirar el anterior párrafo y encontrar nada menos que tres 'nadie'. ¿Acaso eso no es generalizar? ¿Y qué hay acerca de truncar esos sueños con unas simples palabras? No había terminado el párrafo y ya te estabas imaginando tan a gustito en tu sofá.

Porque nadar a contracorriente no son una serie de hechos que se hayan llevado a cabo o no, es una actitud; una actitud que pasa a ser el motor de todos hechos, una actitud que tire hacia delante aun cuando ni tú mismo puedas hacerlo.

Y sí, puede que una sola persona no sea capaz de cambiar el mundo, pero de las personas se aprende y una actitud no es difícil de demostrar. No se trata de convencer a nadie, sino de demostrar que si se puede se quiere.


Cuando alguna vez tenemos que afrontar algún compromiso que parece imposible, el truco suele estar en plantearse pequeñas metas para así ir llegando cada vez más cerca del objetivo.
Así que sí, tú no puedes cambiar el mundo, pero sí puedes cambiar a tu mundo. No puedes conseguir que deje de haber hambre o pobreza en el mundo, pero sí puedes tratar de mejorar tu entorno y hacer de tu mundo un mundo mejor.

No dejes de sentirte grande por el hecho de que se generalice, porque si tú quieres ser grande y lograr grandes cosas, depende solo de ti.

domingo, 22 de noviembre de 2015

Te quiero: la muerte no es el final (II)

Se ha ido, sí, pero la pérdida aumenta en tamaño y dolor conforme te das cuenta de que importa mucho menos de lo que te está importando a ti.


'Una mala noticia pero ya está, hay que tirar delante, ánimo que tú puedes'.



Sé que no hay palabras para momentos tan tristes, ni cuando se vive desde un lado ni desde el otro, porque nada va a llenar ese hueco que deja alguien al irse.


Sin embargo, creía que tampoco nada podía ahondarlo más aún, pero sí que se puede.


La indiferencia es lo que más duele. Qué diferente es tratar de afrontar una pérdida junto con quienes también lo echan o la echan de menos, a afrontarla cuando da la sensación de que a nadie le importa ya.


No solo se ha ido, sino que se lleva consigo recuerdos y vivencias que forman parte de ti por lo que se lleva una parte de ti.


Siempre se llevan una parte de nosotros, aunque no queramos aceptarlo.







jueves, 19 de noviembre de 2015

Cicatrices (IV)

Solo sabes que no te queda mucho que perder ya, que lo que pasó es difícil que se supere y que cualquier cosa será mejor que aquello. El problema es que son precisamente estas cicatrices que ahora miras las que te han llevado al pozo sin fondo del que no sabes cómo salir. 

Y ves, en cambio, que el tiempo no se para y que el mundo no te espera; que nadie va a tenderte la mano, ni va a saber cuándo estés peor que mal; tampoco nadie va a venir a darte un abrazo, ni a lanzarte una cuerda, ni mucho menos sacar a bajarte.


Llegados a este punto te preguntas muchas cosas, cosas como por qué pasó todo lo que pasó, o mejor dicho, que cómo pudo llegar a pasar todo lo que pasar, y fallarte quien te falló.

Durante mucho tiempo se creyó que ya había pasado, pero no todo había pasado, ni todo ha pasado. Que por fuera puede parecer que ya está perfecto, pero que precisamente son esas cicatrices las que te han enseñado que no debes creerte algunas cosas de alguien que las tenga, cosas como sus "estoy bien". 



martes, 17 de noviembre de 2015

Te quiero: la muerte no es el final (I)

No hay palabras para despedir a quien se ha marchado sin previo aviso y no has podido despedir en condiciones. Quizá eso es lo más duro.

Si no hay mil palabras que describan una imagen, no hay un millón que describan lo que se siente cuando pierdes a alguien. No es solo la pérdida sino también el vacío que te deja en el corazón la marcha que ya no tendrá retorno.

Ahora cobran sentido frases como "no sabes lo que tienes hasta que lo pierdes" o "mil lágrimas no te traerán de vuelta, lo sé, lo sé porque las lloré".

La impotencia que se siente cuando no puedes hacer nada y ni si quiera las palabras expresan lo que sientes, tampoco es descriptible.

Hay noticias que no se deberían dar, por lo difíciles que son de decir y por lo insoportables que son de recibir, pero las cosas pasan y hay que rehacerse a ellas por muy complicado que resulte. Hay que tener tranquilidad y calma, y por difícil que sea de afrontar, comprender que el tiempo es un aliado que juega a veces en tu propia contra.




miércoles, 11 de noviembre de 2015

Cicatrices (III)

Las cicatrices que más duelen no son las que se ven, son las que están por dentro. Una cicatriz, en el fondo, es el recuerdo, la marca de que ahí pasó algo. Conforme mayor sea la cicatriz, significa que mayor fue lo que ocurrió. 

Hay veces que basta con deslizar los dedos por una de ellas para imaginar qué pudo pasar. Cuando pasas los dedos te transportas al momento exacto en que aquello ocurrió. A veces lo que se siente son escalofríos, otras veces se siente orgullo, todo depende del origen de la herida..

Esas cicatrices son las que deben recordarte quién eres y hacia dónde vas, porque sabes que de donde vienes solo traes malos recuerdos y duras cicatrices.
Crees saber hacia donde vas, pero no sabes qué vas a encontrar, y eso es lo bonito de la vida, que no sabes qué te va a deparar el destino.


lunes, 9 de noviembre de 2015

Lo siento

Me gustaría que la entrada de hoy fuera diferente y que se viera que está cargada de sentimiento y de sinceridad.

Desde hace ya tiempo nada ha vuelto a ser lo mismo. Fue una sucesión de sucesos mal sucedidos la que desembocó en el desastre que ninguno avecinábamos. Es triste que algo acabe, pero más triste me resulta ver la forma en que todo lo hizo.

Odio, venganza, ternura, añoranza, soberbia, cariño, tristeza... Muchos sentimientos han pasado desde entonces y supongo que cada uno justificado, pero no he venido a hablar de eso. 

Lo que me gustaría que quedara claro aquí hoy es que siento que todo terminase así, que siento haber actuado como lo hice, que siento haber decepcionado a tanta gente y sobre todo, siento haber hecho daño a otra tanta. 

De los errores he aprendido, y preferiría no haberlo tenido que hacerlo, preferiría no haberla cagado, pero lo que pasó pasó y no hay por qué hablar de ello.

Sin embargo, algo dentro de mí quería que se supiera que siento lástima por cómo ocurrieron las cosas y que siento tantas y tantas cosas que han pasado que no tienen aquí cabida. 

Los que de verdad me conocen saben que no puedo tener malos rollos con nadie, que en mí naturaleza como persona no encajan, y me gustaría afirmar que nadie será la excepción.

Solo tres palabras: gracias y lo siento.

viernes, 6 de noviembre de 2015

Un banco

Sentado en un banco estas palabras se escriben solas,
tanto tiempo después, en el mismo sitio del que salí, en el mismo sitio que me vio partir.

Sentado en un banco tantas horas viendo la vida pasar, creciendo, ganando y aprendiendo.

Si mirando unas cicatrices en transportaba, estar aquí es el billete hacia el pasado, hacia tanto tiempo atrás, hacia tantos recuerdos, hacia tantas historias.

jueves, 5 de noviembre de 2015

Tu vida

Y es en días como los de hoy cuando comprendes la importancia real de tus problemas.

Una vez escuché una frase que decía algo así como que el problema de pasar un límite era dónde volver a poner el límite.

Muchas veces pecamos de eso, pero otras pocas lo hacemos a la inversa, sin llegar al límite. Le damos demasiada importancia a problemas que no la merecen y los situamos en nuestro límite; límite emocional, límite sentimental, límite profesional, límite personal...

¿Qué pasará cuando llegue el día en el que llegue un problema que de verdad supere ese límite?

No vengo a decirte que tus problemas no son importantes, ni que no les des importancia; vengo a decirte que vida tienes una y que la aproveches al máximo.
Solo tú sabes sabes cómo es tu vida, pero piensa si podrías vivirla mejor, sin preocuparte menos y divertirte más, llorando menos y sonriendo más.

martes, 3 de noviembre de 2015

Cicatrices (II)


Cual libro escrito en braile, se podía leer con el tacto, no eran para nada necesarios los ojos.

Como si fuera una de esas películas o series, cuando la chica recorre la espalda desnuda del protagonista preguntándole acerca de sus cicatrices, sus heridas de guerra. El chico, con actitud chulesca y semblante serio, dice solo el título del recuerdo que le quedó marcado en la piel, título coincidente con el nombre de algún país.

Una sola palabra no sirve para nada. Aquello que no vemos el corazón no lo siente. Si no lo imagina, no lo teme; y si no se lo narras, no lo sufre.

"Cuántas historias hay detrás de esa cicatriz", debe pensar el que fue militar, "y qué poca justicia al limitarme a contarle qué pasó. Todo lo que pasó por mi mente, todo lo que se sufrió, todo lo que se sufrió en silencio...

De aquello solo quedan dos cosas, una cicatriz y un recuerdo. No sé cuál de los dos dolió más."

'Historias escritas en braile, de un chico cualquiera que teme que el día que muera no le importe a nadie.'

sábado, 31 de octubre de 2015

Cicatrices (I)

Fue al mirar el sello que me habían puesto cuando todo empezó. Los primeros segundos fueron obnubilantes, de esas veces que te quedas completamente embobado mirando algo. Tanto tiempo ahí y tan poco caso recibido, tan poca importancia sin merecimiento.
Fue el flashback más grande que he tenido nunca; pasaron por delante de mis ojos cientos de imágenes y multitud de recuerdos y sensaciones.
Eso fue al principio. Parecía que no estaba donde realmente estaba, se había parado el tiempo. El cerebro no era consciente del sonido que por los oídos entraba. Se había creado una burbuja que me aislaba de todo y de todos.
Acto seguido, las canciones que en su día me dieron la vida, acompañaron acompasadamente los recuerdos que brotaban como si ayer mismo los hubiera vivido.
Los sentimientos que durante tanto tiempo se fueron sucediendo ahora parecían mucho más reales, no eran solo recuerdos.
Como si cada una de las pequeñas cicatrices tuviera una pequeña historia detrás, parecía que estaba leyendo un libro.
Algo me sacó de mi ensimismamiento, pero la historia no había acabado. 

sábado, 24 de octubre de 2015

¿Inspiración o asco?

No sé si denominarlo inspiración o asco, pero es que a veces cuesta diferenciarlos. Cuando la línea que separa a ambos es tan tenue y la visión de lo que es correcto o no se torna borrosa, no sabes cómo llamar a las cosas que antes eran tus pilares más firmes. De hecho, ni si quiera sabes si siguen siéndolo.

No sé si llamar a esas situaciones "inspiración" o llamarlas "asco", porque en el fondo son lo mismo. Qué mierda esa de escribir cuando escribes algo triste, que no es bueno. Mierda porque significa que la estás sufriendo e intentas salir de ello a base de escupir palabras con muy poco sentido frente a una pantalla. Quizá tengan poco sentido para otros, pero a ti es lo que te da vida, liberarte, sea de la forma que sea.

No te queda más que eso, una pantalla a la que contarle tu mierda de vida y a la que contarle también que sueles venir solo cuando estás inspirado. Lo que ella no sabe es que inspiración y asco son lo mismo.

jueves, 22 de octubre de 2015

Arriba

No las he contado, pero me pregunto; ¿cuántas entradas habré empezado con la palabra 'quizá'?

Quizá el truco, el verdadero truco sea no tomarse las cosas tan a pecho, pero ¿qué ocurre cuando algo que llevabas tanto tiempo esperando, esa oportunidad especial que parecía que no llegaría nunca, se esfuma ante tus ojos sin que tú puedas hacer nada?

Sientes impotencia. También rabia, pero sobre todo lástima y pena, pena por la situación y también por la oportunidad perdida, pero sin duda lo que más pena da es haber perdido tanto tiempo por una causa que ahora sabes que está perdida.

Es curioso porque aunque sabes que esté perdida, te niegas a rendirte porque eres así. Tal y como dice Pignoise en la canción sueños de su último disco 'Soy optimista de fabricación, si me golpean me levanto sin razón.'

Si no eres tú el que se levanta, ¿quién te va a levantar?

Arriba y a por otra de esas oportunidades.

Seguimos soñando.

lunes, 19 de octubre de 2015

La última vez

¿Quién iba a pensar que esta sería la última vez? ¿O tal vez aquella?

Los días pasan y las cosas que en ellos suceden también. Sin embargo, a veces caen en la peor trampa de todas, la rutina; y no caes en la cuenta de que esta puede ser la última vez.

¿De qué?

De todo; de ese último abrazo, de esa última sonrisa, de esa última conversación... Ley de Murphy: "si puede pasar, pasará".

Imprime respeto e incluso coraje pensar que esta puede ser la última vez, sin embargo no se hace nada al respecto, absolutamente nada.

Confiamos en nuestra propia suerte, en que esta no sea la última vez, ni la siguiente, pero algún llegará la última...

martes, 13 de octubre de 2015

Mancharse las manos

De montar en bici aprendes cuán duro que es subir una montaña y lo rápido que se puede bajar.

Que eso es equiparable a muchísimas cosas; que si quieres bajar muy rápido corres el riesgo de caerte e incluso hacerte mucho, mucho daño; que aunque bajes con mucha prudencia, puede haber algo en la carretera que haga que te caigas.

También aprendes que durante la subida habrá gente animándote pero nadie sufre contigo y mucho menos por ti.
Sin embargo esa gente que te ve pasar, que duda de tus capacidades e incluso las critica, te esperarán en la línea de meta, orgullosos de haber estado siempre a tu lado, 'siempre', apoyándote.

Tampoco estuvieron a tu lado mientras te deslomabas entrenando, ni cuando vinieron los bajones. Ni te ayudaron a cambiar las ruedas cuando pinchaste, ni te fueron a visitar al hospital cuando te caiste.

En las buenas todo el mundo está ahí, pero en las malas... Qué fácil es aplaudir cuando todo sale bien y qué difícil mancharse las manos.

jueves, 8 de octubre de 2015

Beter (II)

Recuerdo cuando a tu lado todo parecía ser más fácil, cuando a tu lado los días eran más cortos y las noches más largas.

Recuerdo cuando día y noche te llevaba conmigo, no solo en el pensamiento, sino en el bolsillo de atrás. Eras mi escudo, por si algo fallaba, por si algo no iba bien solo tenía que acudir a ti.

La gente nunca llegó a entender nuestra efímera relación, pero fueron unos pocos meses duros en los que siempre me salvabas cuando te necesitaba, o eso creía yo.

Recuerdo cuando aquí mismo, hace ya tiempo, te dediqué unas palabras llamándote 'ella', qué tiempos... Todo parecía más sencillo, nuevo y extraño, pero sencillo.

Sencillo y a la vez bonito. En aquel entonces tú constituiste un problema muy grande, pero como si de una fábula infantil se tratase, llegó otro más grande, mucho más grande que se tragó el pequeñito e hizo que pareciera insignificante.

Era bonito porque era un problema que parecía grande, pero solo lo parecía, y es la ausencia de algo lo que hace echarlo de menos. Ahora faltas tú, faltan las frías noches de invierno, de llegar a casa a las tantas y desear verte a toda costa, desear dedicarte aunque fueran tan solo cinco minutos, desear tenerte entre mis brazos.

'Un día más es un día menos, al menos ya no nos echamos de menos si no nos vemos.
Para el que habló mal de mí pero no me conoció, canciones de amor para corazones con odio.'

sábado, 3 de octubre de 2015

Echo de menos

Ese punto en el que tienes que decidir si quedarte anclado en el pasado o avanzar.

En el fondo no eres tú quien decide, sino tu inconsciente; crees estar completamente recapacitado y te ves capaz de cualquier cosa, pero tu otro yo no lo tiene nada claro.

Es esa dura pero bonita batalla la que por dentro de ti se empieza a librar. No hay ganadores, solo decisiones que serán correctas sean de la naturaleza que sean.

Ese es el siguiente paso, convencerse a uno mismo de que las cosas van a ir bien, ahí reside la clave del éxito.

Echo de menos esa sensación de que nada va a salir mal, de que puedes comerte el mundo tú solito.

Todo pasa por decidir si quedarte anclado en el pasado o avanzar.

viernes, 2 de octubre de 2015

Elecciones

Estaba en ese momento de su vida en el que la propia vida le daba todas las opciones que tenía para ser feliz, y solo ella elegiría con lo que quería ser feliz o con lo que quería morir.

Estaba en ese momento de su vida en el que elegía lo que le hacía feliz en vez de lo mejor, porque sabía que no siempre lo mejor le haría ser feliz.

'La' canción

La primera vez que escuchas una canción, esa canción, 'la' canción, sientes algo por dentro que es difícil de explicar.
Sientes que no quieres que se acabe nunca, y cuantas más veces la escuchas, mejor hecha crees que está.
Esos acordes, esa maravillosa melodía, ese bajo de fondo, la batería perfectamente acompasada con la imponente voz del cantante.. Todos ellos forman parte de algo; son algo, son melodía, son música, son el deleite de cada una de las personas que sentirán la magia que ellos han creado, que sentirán la magia que ha brotado de ellos y les inspiró para lograr lo  que han logrado.
Esa sensación única e indescriptible que se siente tan, tan de vez en cuando es la misma sensación que sientes cuando conoces a una persona, esa persona, 'la persona'.

miércoles, 30 de septiembre de 2015

Aleatorio

Ese amigo fiel que tan pronto te estropea el día como te saca una sonrisa en un momento que parecía imposible lograrlo.

Nunca le has dicho qué te gusta, pero sabe perfectamente qué elegir en cada momento, como si fuera una prolongación de ti y supiera qué necesitas en cada momento.

Ojalá nunca se vaya, ojalá sepa seguir acertando y acertando y no pare de acertar, en especial en esos momentos que más le necesitas.

viernes, 25 de septiembre de 2015

Capable

Capaz de llevarme al cielo,
de tirarme al suelo
y de mentir al decir te quiero.

Capaz de lo mejor y de lo peor;
de destruir toda la ilusión con un simple error,
de hacer feliz con una sonrisa llamada amor.

Enfrentados el asco y la pena;
y algunos esperando que tenga sentido la espera.
Sentados aguardan impacientes,
conscientes de las inconsciencias que cometen,
no admiten, no aprenden, no sienten..

Tampoco serán lo que eran;
las personas maduran,
las decisiones se toman;
las cosas cambian,
los hechos se superan,
pero algunos no lo entienden.

domingo, 20 de septiembre de 2015

Campamento base

Lo cierto es que de todo aquello que no conoces, es de donde más se puede aprender. Parece un razonamiento lógico, y es que realmente lo es.

Cuando los escaladores se preparan para asumir un gran reto, hacen varios campamentos: campamento base, primera base, segunda base... ¿Por qué?
Es por si se truncase la expedición; en el momento en el que hubiese un imprevisto gordo, volver al campamento anterior, asegurado previamente.

No es una mala táctica. Tanto es así que es lo que solemos hacer, aunque inconscientemente.

¿No es cierto que cuando ocurre algún imprevisto los montañeros vuelven al campamento anterior para estar a salvo?

Así somos nosotros, preferimos volver a donde estábamos bien cuando algo nos sale mal.
Eso permite realizar todos los cambios que quieras sin miedo alguno porque, si sale mal, tienes a tu campamento base ahí esperándote.

Sin embargo, ¿qué ocurre cuando te quedas sin campamento base? ¿Qué ocurre cuando un montañero se queda solo y atrapado en una montaña? No tiene a dónde volver, no tiene campamento base al que volver, está solo.

jueves, 17 de septiembre de 2015

Soluciones para el que las encuentra

Batallas de desgaste,
verdades a medias,
heridas abiertas,
en resumen: un desastre.

No sostienen ya los pilares;
te preguntas, '¿dónde han ido?'
Te responden, 'los echaste'.


Envidia poco sana,
celos enfermizos
y la desgana campando a sus anchas
en vagones vacíos.

Rostros pálidos,
y amargos escalofríos.
Rajas a pares,
largas noches para el olvido.

Mientras el pecho se desgarra por
un dolor que dentro mata,
y el miedo que incesante ataca
busca la revancha para conseguir venganza.

Tres horas dormidas no bastan,
oscuras ojeras;
cansancio, ni te enteras;
¿Ganas? Búscalas, bajo tierra.
¿Sueño? Demasiado, sobre manera,

Pero solo hay ojos para lo que ciega,
palabras para el que las entienda
y soluciones para el que las encuentra

martes, 15 de septiembre de 2015

Da igual, cosas que pasan

Mentira piadosa, consecuencia agravada;
verdad dolorosa, puñalada innecesaria.

Eterna incomprensión, vidas sin palabras;
dolor continuo, felicidad cuestionada;
rutina constante, ilusión disimulada.

Canciones que pesan, heridas encajadas;
días que pasan, ganas atrapadas;
vías del tren, ideas alocadas.

Noches largas, fantasmas bajo la cama;
atardecer rojo, melancolía desproporcionada;
diferentes versiones, maldición anunciada;
extrañas sensaciones, soledad anticipada.

Una mirada, salvación asegurada;
el miedo encima, agonía pesada;
cicatrices abiertas, mal curadas;
amigos falsos sin sacar tajada.

Lágrimas a mares, demasiado amargas;
fuertes abrazos, de los que marcan;
suaves caricias, de las que matan;
cielo iluminado, estrellas apagadas.

¿Una mentira? Metas alcanzadas;
¿Una verdad? Sonrisas disfrazadas.
¿Por qué? Da igual, cosas que pasan.

sábado, 12 de septiembre de 2015

Siempre juzgando

Somos la compilación de resultados y experiencias que hemos vivido. No hay persona igual a otra porque nadie ha vivido las mismas situaciones, y a nadie le afectan igual.

¿Madurez? No son los años los que te hacen más sabio, sino las experiencias, las vivencias y tu manera de responder, de reaccionar y de actuar ante ellas.

Por eso no es justo que se juzgue a alguien por una cara triste o una actitud poco convencional. Nadie se para ya a pensar qué le pasará, si ha sufrido o si lo sigue haciendo, sencillamente se le da un trato diferente, se le aparta y se le juzga.

Ya ha quedado muy claro que ningún problema es importante hasta que es tuyo, así que antes de juzgar, piensa en el daño que tu actitud puede hacerle, o incluso, piensa en lo que puedes hacer para que deje de estar así.

miércoles, 9 de septiembre de 2015

Todos los cambios dan miedo

Te empeñas en encerrarte en ti mismo, en callarte lo que sientes.. Porque tienes miedo de que te hagan daño y descubran como eres realmente.

Te has encerrado en una personalidad en la que finges ser feliz, finges que todo está bien.

Pero en verdad no es así.

Te preocupas por el resto de personas para evadir tus problemas para olvidarte de como te sientes.

Y ¿sabes que te hace falta?

Alguien que te entienda, que tire de ti y que te quiera, sobre todo eso, que te quiera; por eso estas así. 

Todos los cambios dan miedo e incluso duelen, pero no permitas que el miedo te impida disfrutar.

lunes, 7 de septiembre de 2015

Sólo tú

Sé que a veces soy difícil de entender 
que puedo lastimarte sin querer.
Sabes bien: sin querer.

Yo que tanto te he intentado proteger 
el héroe de tus sueños quiero ser, 
y no sé si estoy bien 

Pero sé que te amo y, 
solo quiero devolver un poco 
de lo que me has dado... ¡Tú!

Con tu ternura y tu luz, 
iluminaste mi corazón.
Quien me da vida eres tú.

No hay nadie mas solo tú, 
que pueda darme la inspiración, 
solo escuchando tu voz.

sábado, 5 de septiembre de 2015

Quizá

Lo echa de menos, pero no sabe el qué. Echa de menos esa sensación, echa de menos estar bien, echa de menos no estar preocupado, echa de menos no echar de menos al miedo.

Ni si quiera sabe exactamente qué echa de menos, pero sé que algo falta, es una sensación, es algo que va dentro, algo que no encaja.

Quizá sea eso, quizá sea el miedo, miedo que cohíbe, acobarda, atemoriza y paraliza. Quizá.

jueves, 3 de septiembre de 2015

Alguien así

Creo que resulta extraño pero a la vez halagador que alguien no juzgue tus actos, que alguien se preocupe por lo que hay detrás de una fachada en la que florece una sonrisa que tapa lo que parecía difícil tapar.

Creo que resulta extraño que alguien quiera dedicarle un sólo momento a lo que hay detrás de esa sonrisa de la que ya hasta su veracidad está puesta en duda.

Creo que resulta extraño que alguien quiera ayudar a esas personas rotas una vez se sepa que están destrozados por dentro.

Parece muy fácil tirar la toalla, pero creo que resulta extraño que alguien la recoja por ti y te ayude aún cuando no lo mereces.

Creo, y no afirmo, porque no sé si queda alguien así.

domingo, 30 de agosto de 2015

Falla

Lo intentas, no lo consigues.
Fallas.
Da igual.
Levantate otra vez.
Vuelve a intentarlo.
Falla de nuevo.
Falla mejor.

sábado, 29 de agosto de 2015

I won’t tell a soul

I won’t tell a soul..

Oh if you want me

Like I want you

I won’t judge you

This could be our little secret

Our secret

miércoles, 26 de agosto de 2015

Demasiado bueno para ser cierto

Se terminó lo que se daba, es hora de volver a la rutina de la que tanto costó salir hace meses.

Parece hecho a propósito; tan pronto te acostumbras a lo bueno, te lo quitan.

No solo ocurre en vacaciones, ¿eh? Si no, ¿de dónde sale la frase 'demasiado bueno para ser cierto'?

Ocurre siempre, pero sobre todo cuando menos lo esperamos.

Lo triste es que hay veces que no entendemos que lo que está pasando es algo bueno, o incluso muy bueno, porque en esos momentos solo tenemos ganas de criticar, de enfadarnos y de culpar a todo lo que se mueve. Es más el miedo al cambio que el propio cambio.

Una vez más, aquí está presente el miedo, dichoso miedo. Ha llegado un punto en el que cuando parece que las cosas pueden salir bien, también viene el miedo para robarte la ilusión y la alegría porque 'es demasiado bueno para ser cierto'.

No digo que no haya que ser precavidos, digo que hay que perderle el miedo a vivir con miedo porque le dedicamos tantos insomnios a las cosas que no se lo merecen, que cuando lleguen las buenas tendremos sueño.

lunes, 24 de agosto de 2015

City of dreams

Un lugar sin miedos,
un lugar en el que el daño brille por su ausencia,
un lugar en el que no haya mentira ni tampoco engaños,
un lugar idílico en el que no haya maldad.
Una ciudad sin ley en la que la inocencia campe a sus anchas,
una ciudad donde triunfe la amabilidad,
una ciudad donde abunde la generosidad,
una ciudad donde el amor invada el corazón de todos y no sólo el de unos pocos...
La ciudad de ensueño...
La ciudad de los sueños.

domingo, 23 de agosto de 2015

La luna

Te lanzó una mirada, la primera mirada; una de esas que te eclipsa por completo; una de esas que enamora; una de esas que sin necesidad de palabras, lo dice todo; una de las que atraviesa la oscuridad para enviar un rayo de luz donde ya no queda esperanza.

Fue una de esas que te dejan con ganas de más porque, ¿qué puede ser más bonito que la bella luz que desprenden tus ojos al verla?

Pero ahora que lo pienso, quizá no fue su mirada, sino cómo te miraba, y cómo la mirabas. Aquella unión no era normal, no era propia de este planeta, más bien parecía un milagro. Conectásteis desde el primer momento, fue mutuo. Ella en ti dejó una huella, porque a pesar de que se esconde cuando la verdadera luz sale, sigue ahí, aunque no la veas, esperando ansiadamente el reencuentro.
Dejó en ti mucho más que una huella porque no sólo fue una mirada. Te enganchaste, conforme desaparecía del horizonte ya ansiabas volver a verla. 

Nunca lo supiste, pero ella también deseaba poder volver sólo para verte.


Y tras la primera llegó la segunda, y más tarde la tercera. Tú mismo te sorprendías, no dabas crédito; ella tenía algo, tiene algo que te llena, que evoca en ti sensaciones que creías que no volverían jamás.

miércoles, 19 de agosto de 2015

Las reglas del juego

Las malas decisiones pasan factura, te van destrozando sin piedad, y lo peor es que no te das cuenta.

martes, 18 de agosto de 2015

"Nuevos" (II)

"Y cuando llegabas a casa y ya no tenías nada que ver, ¿no echabas de menos la serie?"

Buena pregunta, pero ya nada volvió a ser igual. No es que no llegase a casa con la ilusión de ver un nuevo capítulo, es que la rutina cuyo centro era esa hora del día en la que veíamos esa serie, se truncó. Ya no es que no volviera a casa con la ilusión, es que no volvía a casa. Simplemente, la rutina cambió, sufrió ajustes y se adaptó.

Pero eso no fue incompatible a la llegada de nuevas series. De hecho, el tiempo que estuve buscando series nuevas, ninguna me convencía. Y sin comerlo ni beberlo, con la sutileza propia de una dama, llegó ella. No era una serie más, fue la serie.

Me eclipsó durante meses. Tuve la suerte de empezar a verla cuando ya habían acabado sus rodajes, no habría más capítulos. Tiene su lado positivo, no tienes que sufrir las interminables esperas para poder ver nuevos capítulos, tú mismo te marcas tus pautas, pero también tiene su lado negativo, y es que te ilusionas y pones las esperanzas en algo que está condenado por su propio final, y no es fácil.
Intentas no pensar en ello, pero tu inconsciente sabe que el final se acerca.

Eso sí, la rutina volvió a cambiar, esta vez para adaptarse a la nueva obra de arte. Cualquier momento del día era válido para poder empezar un nuevo capítulo.
No me habré quedado yo noches en vela viendo nuevos capítulos.. Lo reconozco, me eclipsó totalmente. Y menos mal que lo hizo, no recuerdo qué habría sido de mí sin ella.

Pero ese temido día terminó llegando. Lo bueno fue que uno tras otro, lo nuevos capítulos de la octava temporada se superaban cada vez más y más. Una completa maravilla, una completa maravilla que se terminó de la misma manera que ves como la vida se lleva lo que menos te esperas. 

Pero aquello no fue el final, sino el comienzo de un nuevo punto de vista. Ya no valía enamorarse de cada serie hasta la extenuación y luego sufrir por su final, desenamorarse porque ya no volverías a verla. Ese nuevo punto de vista consiste en ser capaz de disfrutar de cada serie y quedarte con aquellas cosas que más te han gustado de ella, pero sobre todo, de las que te han marcado a ti.

viernes, 14 de agosto de 2015

El regalo

¿Qué hacer y qué decir cuando un regalo te cae del cielo cuando menos te lo esperas, pero sobre todo, cuando menos te lo mereces?

Muy pocas palabras o gestos son dignos. Es difícil de creer porque, ¿cómo alguien en lo más profundo de su propia miseria puede dar motivos para que ese regalo no le abandone?

No hubo motivos, ni destellos, ni delirios de grandeza; hubo malas caras, contestaciones secas y muchas decepciones.

Ahí se vio la calidad del regalo, la virtud, la alegría, la paz y esa inmejorable sensación de estar en casa, de ser aceptado y querido por lo que eres y por cómo eres.

Un regalo que aún a pesar de peores caras, de más decepciones y de innumerables caídas, ha seguido ahí. Es más, no ha sido un sólo regalo; cada día que pasa llega un nuevo regalo, una nueva oportunidad.

Hay regalos que con el tiempo quedan obsoletos, otros que pasan de moda y otros que por mucho que el tiempo pase jamás perderán su brillo, ni su magia. Mi regalo es de los que nunca quedarán obsoletos ni se pasarán de moda, mi regalo jamás perderá su magia, mi regalo eres tú.

jueves, 13 de agosto de 2015

El último caballero

 La justicia, disfrazada de venganza, es un plato que se sirve no frío, sino helado; sólo hay que tener paciencia y valor.

       

martes, 11 de agosto de 2015

OGA

Me di cuenta mucho antes que tú misma de que ya te había perdido. Pequeños gestos, miradas o frases más cortas de lo acostumbrado fueron los síntomas de un fin próximo, alargado solo por la espera de un adiós definitivo que ninguno de los dos sabía cómo llegar a dar.

Pero llegó, tarde o temprano habría que hacerlo y quiso el mundo que fueras tú quien se atreviera a pronunciarlo primero. No hubo lágrimas, no hacía falta llorar por algo muerto tiempo atrás. No hubo gritos, para qué, ni abrazos de despedida. Tampoco hubo un adiós, ni un silencio y una distancia impuesta en el vacío que se hubo de abrir entre nosotros.

Hoy miro atrás, al tiempo que pasamos juntos y no me arrepiento. Sí, puede que el final no fuera bonito, ni el deseado en un principio, pero toda historia tiene uno y nosotros no habríamos de ser menos. Nos tocó el final feo, el que nadie quiere, pero a alguien tenía que tocarle.

A pesar de eso, aún noto el sabor agridulce de las cosas que nunca dije, de lo que callé para ahorrar discusiones o peleas. Puede que hubiese sido mejor no callar y decir ciertas cosas, puede que así nos hubiésemos entendido mejor, puede…

Qué más da. No hace falta volver a pensar en ello, cuando ya se ha decidido y ningún lamento hará reaparecer lo que un día sentimos. Pero…¿fue bonito verdad?

Al menos todo hasta el final, quiero decir. Recogerte en tu puerta para ir a abrazar aquella soledad de estar juntos olvidándonos del tiempo. Desayunos de chocolate y besos se convirtieron en la mejor manera de despertar, y la lluvia en la calle nos daba otra excusa más para abrazarnos bajo una manta, sin hacer mucho caso a la película que nos llevó más de media hora elegir.

Nuestras manos entrelazadas nos acompañaban en un mundo que pasó a ser maravilloso desde el mismo instante en que entraste en él, y que ahora que no estás se resiente y echa en falta la alegría de esa sonrisa que me enamoró un día.

Ojalá la vida te lleve a encontrar a alguien que sepa valorarte como un día lo hice yo, pero que no tropiece en las mismas idioteces que me llevaron a perder lo que un día más quise. Y es que, aunque ahora seguimos caminos separados, cuando miro atrás y veo lo que viví a tu lado, solo soy capaz de pensar en la suerte de haber compartido mi camino contigo.

  
                                                  OGA

domingo, 9 de agosto de 2015

Canciones


Sin querer llega, pero una vez ha llegado ya no quieres que se vaya nunca. Te da ánimos, te da fuerza, te da ilusión, te motiva, te da la vida.

Lo vas pensando y te das cuenta de que os habéis vuelto inseparables y que no pasa día en que ella te vuelva loco con su dulce melodía.

No quieres que nada os separe pero conforme pasa el tiempo y la vas conociendo mejor te das cuenta de que va a tener para siempre un hueco en tu corazón, y puede que hasta sea bien gran, pero nada más allá. Un típico amor de verano, que lo llaman. Es lo que conlleva un amor de verano, que tarde o temprano el verano se acaba.

Pero quieres cambiar y que esta vez sea diferente; haces el pequeño sacrificio de dejar de escucharla, al menos, con la misma intensidad que hace días, esperando el deseado momento del reencuentro.

Y de la misma manera que un abrazo de tu persona especial te da la vida, volver a escuchar esa canción después de un tiempo es... Sencillamente es magia porque es impensable que un abrazo especial esté a la altura de tan importante canción, pero lo mejor es que a veces, incluso, lo supera.

Un abrazo te da la vida, y a veces una canción también.

jueves, 6 de agosto de 2015

Cipcas


Aprendes con el tiempo que nada es para siempre, que aquellas personas, aquellos amigos a los que juraste amor eterno, se esfuman como si nunca hubieran estado a tu lado.
Es curiosa esa capacidad que tienen algunos para hacer como si nada hubiera pasado, como si esos tres meses, quince meses o cinco años no hubieran existido. Es curioso, y extraño a la vez, porque no lo entiendo, y no sé si es lo correcto y por tanto envidiable, pero no envidio esa cualidad.
Y sí, claro que duele, duele ver cómo fallas una y otra vez, y cuando parece que te vuelves a levantar... Otra vez. Puede que las primeras veces no, pero con el tiempo terminas pensando que eres tú el problema, que tanta gente no puede estar equivocada.
No hay palabras para terminar este escrito porque tampoco las hay para esas personas que han sido tus hermanos, los pilares de tu vida, y ahora ni te hablan.

miércoles, 5 de agosto de 2015

Medias tintas

Algo que no se expresa con claridad.
No hablar claramente, dar rodeos, intentar confundir.
Verdades a medias, mentiras encubiertas.
En la fotografía en blanco y negro se llama así a la escala de grises que traducen los colores.

martes, 4 de agosto de 2015

Puntos de inflexión

Hay momentos en la vida que marcan un antes y un después. Da igual cuán importante sean, lo relevante es que a cada uno le marcan.

Desgraciadamente no siempre son buenos recuerdos y momentos porque no somos capaces de aprender de otra manera que no sea mediante el método de prueba y error, sobre todo la parte esa del error.

Esos momentos son puntos de inflexión, momentos, lugares o personas que te hacen madurar.
Y sí, se madura a base de guantazos, aunque queda mucho más bonito llamarlos puntos de inflexión.

sábado, 1 de agosto de 2015

Los mensajes, no al mensajero.

Y claro que lo echa de menos: echa de menos ser el centro del mundo de alguien, echa de menos ser el mundo entero de alguien y echa de menos ser la prioridad ese alguien.

Echa de menos no tener miedo, echa de menos sentirse libre, echa de menos actuar sin pensar en las consecuencias, echa de menos hacer sentir especial a alguien, echa de menos los detalles que sacan sonrisas pero más aún echa de menos tener esos detalles con alguien y ser el motivo de esas sonrisas.

Echa de menos sentirse a gusto con alguien, sin preocupaciones, como en casa. Echa de menos abrirse y no tener miedo a que le juzguen ni a que le traicionen. Echa de menos las pelis con manta y palomitas, echa de menos esos momentos en los que lo único que preocupaba era cómo hacer más feliz al otro porque todo giraba en cuanto al otro. Echa de menos que todo gire en cuanto al otro. Echa de menos que los gestos sean sinceros y que no oculten sentimientos, palabras o sencillamente, pensamientos. Echa de menos la espontaneidad, la tranquilidad y paz que es capaz de retransmitirse a sí mismo cuando no echa nada de menos.

Echa de menos sentirse querido, echa de menos esas miradas y esas sonrisas cómplices. Echa de menos las caricias tiernas y los abrazos que le daban la vida. 
Echa de menos muchas cosas, pero lo que más echa de menos es sentirse especial.

miércoles, 29 de julio de 2015

Microcuento

Quizá no eras tú.
Quizá no era un quizá.
                                                MC

martes, 28 de julio de 2015

Microcuento

Érase una vez un mundo ficticio en el que los amigos no se apuñalaban por la espalda.

domingo, 26 de julio de 2015

Por amor


Al perderte yo a ti,
tú y yo hemos perdido;
yo, porque tú eras
lo que yo más amaba;
y tú, porque yo era
el que te amaba más.

Pero de nosotros dos
tú pierdes más que yo,
porque yo podré
amar a otras
como te amaba a ti,
pero a ti no te amarán
como te amaba yo.

                                                         EC

Delfín y sevillana

La soledad, las ganas de huir hacia no se sabe dónde. Ni mucho menos de quien.

De quien no tiene a nadie esperándole. El ser invisible, el miedo a quien nunca nadie le encuentre, a que nunca nadie le busque, a que nunca nadie le eche de menos, a que nunca nadie.

A veces esos miedos te abofetean en la cara como el aire, y demasiado fuerte.

viernes, 24 de julio de 2015

Estrella fugaz

Hay oportunidades que solo se presentan una vez en la vida, y pasan tan rápido como una estrella fugaz que feliz contemplas sabiendo que jamás volverás a verla.

He ahí lo bonito de esas oportunidades, que son fugaces, tanto que ahí reside su punto débil, que solo las sabes apreciar cuando ya han pasado.

miércoles, 22 de julio de 2015

Crónica de una caída anunciada


El tiempo no pasa igual para todos, ni para todo. Cinco segundos pueden pasar muy rápido o pueden hacerse eternos.

Y no nos paramos a pensarlo, pero cinco segundos pueden suponer una gran diferencia y ser trascendentales, sólo hay que verse involucrado en una situación así.

Cuando te juegas la vida y no eres consciente de ello, cinco segundos son los que tienes para decidir tu destino. Mi decisión fue arriesgarme.

En eso apenas tardas medio segundo porque bajando a setenta kilómetros por hora todo va demasiado rápido.
Te quedan aún cuatro segundos y medio. Esos son los que van dedicados a averiguar posibles alternativas a la arriesgada decisión que has tomado, pero te das cuenta de que con la bici, a esa velocidad, poco puedes hacer ya.
Sin embargo, aún quedan segundos para ponerse a rezar; sabes que si se cumplen tus peores predicciones, te van a hacer falta esos rezos.

A continuación, todo va muchísimo más rápido que antes; el bache, el tubular que se sale, las peripecias para evitar la caída, el caballito, el miedo latente, la propia caída...

Todo se torna confuso. Lo importante ahora es valorar los daños, pero la adrenalina te juega una mala pasada y bloquea todo tu cuerpo, y tus sentidos, pero no el dolor. Sólo sientes dolor pero no sabes de dónde viene, sólo sabes que duele.

Los cinco segundos de antes se pasaron en un abrir y cerrar de ojos, pero ahora cada segundo es una eternidad. Los que lo han visto se acercan, te preguntan cómo estás, pero con verte se responden.
Al fondo oyes el sonido de las sirenas, no sabes cuánto tiempo llevas allí, no sabes si pensar si ha sido una eternidad o cuestión de unos pocos minutos.

Lo que viene a continuación también es confuso; mucha sirena, policía, ambulancias...

En esos momentos se te vienen muchas cosas a la cabeza, pero no puedes pensar con claridad. Todo es confuso, la adrenalina te sigue jugando una mala pasada.

El reloj sigue estropeado; lo que son cinco minutos parecen cientos, y lo que son diez, resultan pesar por miles.

Sin embargo, no paras de darle vueltas, quizá es eso lo que hace que el peso del tiempo te aplaste. Tratas de recordar qué ha pasado, imaginas lo que hubiera ocurrido si no te hubieras arriesgado y maldices a todo pues si pudieras volver atrás cambiarías todo lo acontecido en esos cinco segundos.

Cuando te dicen que te caes para volver a leantarte te imaginas un camino llano y una piedra que te hace dar un traspié, nunca una caída en la que ni te puedas mover y sólo respirar sea todo un logro.

Lo intentas, no lo consigues. Fallas. Da igual. Levantate otra vez. Vuelve a intentarlo. Falla de nuevo. Falla mejor.

domingo, 19 de julio de 2015

Katrina

Te destruirá de la forma más bonita, entonces entenderás por qué los huracanes tienen nombre de personas.

sábado, 18 de julio de 2015

El santo

Y me paré al ver aquellos ojos llenos de inocencia.

Conmigo también se paró el mundo para observar cómo una simple mirada podía encerrar tanta ternura.

Nuestros ojos no se cruzaron, pero no hizo falta porque rebosaban la mayor inocencia que he visto en mucho tiempo.
Ni si quiera los ojos de un niño serían capaces de reflejar tal naturalidad, tanta pureza concentrada en un gesto simple pero profundo.

Lo mismo se trataba de alguien que con creces superaba los cuarenta años, pero, ¿acaso hay edad para ser buena persona, para ser un santo?

viernes, 17 de julio de 2015

Feliz por un día

Hay veces que por miedo no te lanzas a por algo, y puede que sea porque no sabes si es lo que quieres, pero quien no arriesga no gana.

Y al fin llega el día, te levantas y te das cuenta de que es el día que tanto tiempo llevaba marcado en el calendario.

Vas decidido, alegre, ilusionado cual niño pequeño. Porque nada va a destrozarlo; nadie lo sabe, pero es tu día. Y ha merecido la pena, vaya si la ha merecido.

Y mientras van pasando los minutos y las horas te das cuenta de que para muchos es tan sólo uno más, pero para ti es el día.

Feliz por un día.

miércoles, 15 de julio de 2015

Súper héroe

Tío duro.
El alcohol se cruza en su vida. Hace cosas buenas. Pero no es buena gente. La gente le odia. Tiene sus propias leyes. Se siente sólo. Hace cosas por los demás. Lo hace para no sentirse despreciable. La gente le desprecia.
El destino se cruza en su vida. Él le hace a un favor a un desconocido. Le llueve buena suerte por ello. El desconocido pasa a ser su único amigo. No sólo eso. Le ayuda desinteresadamente. No lo hace porque se sienta obligado. El desconocido le ayuda porque es buena persona. Pretende contagiar su bondad. Ante las disyuntivas, no se rinde. Poco a poco hay mejoría.
El amor se cruza en su vida. Un irremediable deseo le guía a la mujer de su amigo. La mujer resulta ser como él. Le descubre que no es despreciable. Le descubre que tampoco es malo. Sólo ha tenido mala suerte.
Cambia el tiempo. Llueve mala suerte. Sus actos le devuelven a la realidad. La venganza de otros le llevan a un apuro. Su amor se ve afectado. Su salud se ve afectada. Sus valores se sienten afectados.
La bondad que se cruzó en su vida, ahora florece. Recupera su mejor versión. Vuelve a ser la buena persona que era. Hace cosas buenas. Le gusta a la gente. Es buena persona. Le quieren por lo que es, no por lo que hace. Le quieren.
              
                                                     Hck

lunes, 13 de julio de 2015

Beter

No eres digna de ello, pero voy a dedicarte unas palabras.
Durante mucho tiempo intenté no odiarte; cuando ni te lo merecías hice toda clase de esfuerzos para intentar redimirte de las aberraciones y atrocidades que habías cometido, pero en el fondo me di cuenta de que la culpa había sido mía.

Sí, efectivamente, mía. Mía por dejarte entrar en mi vida, mía por dejarte surcar cada centímetro de mi piel no provocando más que un terrible dolor que sólo servía para ahuyentar a los fantasmas.
Fue culpa mía por dejar en tus manos lo más íntimo que tengo, mi alma, mis sentimientos, mi todo.

Aunque no todos los superen, yo sí lo he hecho y ya no acudo a ti cuando te necesito porque sinceramente, ya no te necesito. Fueron meses que parecieron bonitos, pero en realidad no lo fueron, no fueron más que engaños que pretendían suplantar la realidad.

Me siento decepcionado, pero no por ti, sino por mí, porque no di la talla, me rebajé a tu nivel para estar a tu altura; lo que yo no sabía es que estabas tan tan abajo.

Supongo que las cosas pasan por algo: de todo se aprende y si se le ponen ganas, de todo se sale.

Hacía meses, incluso semestres que ni pensaba en ti, que no te dedicaba ni tan si quiera unas palabras, pero creo que es justo admitir que me destrozaste la vida y aún hoy cargo con las consecuencias y las marcas, incluso diste pie a que otros contasen mi secreto y me la destrozaran aún más, pero como dicen por ahí: 'La paciencia todo alcanza', y es hora de recoger la siembra.

domingo, 12 de julio de 2015

'Nuevo' (II)

"Y cuando llegabas a casa y ya no tenías nada que ver, ¿no echabas de menos la serie?"

Buena pregunta, pero ya nada volvió a ser igual. No es que no llegase a casa con la ilusión de ver un nuevo capítulo, es que la rutina cuyo centro era esa hora del día en la que veíamos esa serie, se truncó. Ya no es que no volviera a casa con la ilusión, es que no volvía a casa. Simplemente, la rutina cambió, sufrió ajustes y se adaptó.

Pero eso no fue incompatible a la llegada de nuevas series. De hecho, el tiempo que estuve buscando series nuevas, ninguna me convencía. Y sin comerlo ni beberlo, con la sutileza propia de una dama, llegó ella. No era una serie más, fue la serie.

Me eclipsó durante meses. Tuve la suerte de empezar a verla cuando ya habían acabado sus rodajes, no habría más capítulos. Tiene su lado positivo, no tienes que sufrir las interminables esperas para poder ver nuevos capítulos, tú mismo te marcas tus pautas, pero también tiene su lado negativo, y es que te ilusionas y pones las esperanzas en algo que está condenado por su propio final, y no es fácil.

Intentas no pensar en ello, pero tu inconsciente sabe que el final se acerca.

Eso sí, la rutina volvió a cambiar, esta vez para adaptarse a la nueva obra de arte. Cualquier momento del día era válido para poder empezar un nuevo capítulo.

No me habré quedado yo noches en vela viendo nuevos capítulos.. Lo reconozco, me eclipsó totalmente. Y menos mal que lo hizo, no recuerdo qué habría sido de mí sin ella.

Pero ese temido día terminó llegando. Lo bueno fue que uno tras otro, lo nuevos capítulos de la octava temporada se superaban cada vez más y más. Una completa maravilla, una completa maravilla que se terminó de la misma manera que ves como la vida se lleva lo que menos te esperas. 

Pero aquello no fue el final, sino el comienzo de un nuevo punto de vista. Ya no valía enamorarse de cada serie hasta la extenuación y luego sufrir por su final, desenamorarse porque ya no volverías a verla. Ese nuevo punto de vista consiste en ser capaz de disfrutar de cada serie y quedarte con aquellas cosas que más te han gustado de ella, pero sobre todo, de las que te han marcado a ti.

jueves, 9 de julio de 2015

Límites

Todo tiene un límite, y muchas veces el problema de traspasarlo no es haberlo traspasado, sino dónde poner el siguiente.

Es cuanta razón tiene la dichosa frase.. Cada vez que sobrepasas tus expectativas llega el tío del mazo y te recuerda lo difícil que es conseguir la mayoría de las cosas, y lo fácil que es perderlas.

Sin embargo, a veces me pregunto si eso sólo me ocurre a mí o también le sucede a más gente, porque no entiendo cómo algunos son capaces de hacer tan mal las cosas y hacer tanto daño con la excusa que sea: autorrealización, venganza, rabia, ira...

Qué lástima me inspira ver cuánto daño es capaz de hacer la gente para salirse con la suya.

Y no creas que estas cosas consisten en asesinatos, robos, o mierdas así, no, ni mucho menos, basta con saber qué fibras tocar para destrozar a alguien.

miércoles, 8 de julio de 2015

¿Medio lleno o medio vacío?

Cuando tienes un vaso frente a ti tienes dos opciones, verlo medio vacío o medio lleno.
A menudo, verlo de una manera o de otra va directamente ligado a cómo veas el resto de cosas.
No debería ser así porque una sucesión de malas rachas no significa que por siempre las vaya a haber, pero cuando sufres en tus propias carnes los duros golpes y pruebas el sabor de la desesperación, todo se ve desde un punto de vista diferente.

Sin embargo, hay ocasiones en las que llegan rachas buenas. Objetivamente hablando, son rachas buenas y al principio lo lógico es dudar de su veracidad e incluso resulta natural buscarle algún fallo porque aquí no sirve este refrán de 'a caballo regalado no le mires el diente'.
Pero no, no hay sólo dos opciones de cara al vaso; existe una tercera, una tercera que es la escapatoria de muchos y el milagro que no llega de otros.
Y no llega porque no es una opción que se presente, hay que ir tras ella, hay que luchar por ella, hay que ganársela. 
Esa opción consiste en no mirar al vaso; dejar de pensar en la cantidad que lleva dentro y vivir la vida sin pensar en teorías absurdas que sólo sirven para amargarse por dentro y dudar de si lo que se está haciendo es lo correcto.
Olvídalo, rompe los esquemas y sal a disfrutar de la vida porque terminas dedicando tus insomnios a problemas que no merecen la pena, y cuando lleguen las cosas que sí la merezcan, tendrás sueño.

domingo, 5 de julio de 2015

La única limitación

Y sin quererlo despiertas del sueño de la presión vivida estos últimos meses.

Nadie te avisa, todo llega de golpe e igual que vino y te costó acostumbrarte, hoy se va y la añoras.

Las excusas que te han dado la vida durante este tiempo se transforman en la inminente realidad que te rodea, ya no te puedes escapar, no sirven, han perdido su valor.

La alarma ya no suena por las mañanas, es la típica y veraniega luz que asoma al alba la que hace sus funciones.
Ahora los días se tornan tranquilos y calurosos, para nada parecidos a esos agotadores y estresantes días que parecían interminables.

Parece mentira, pero pagarías por volver a tener esa presión y ese agobio encima, cualquier cosa que te distraiga, cualquier cosa con tal de encontrar una distracción.

Añoras no extrañar los sentimientos que te resulta imposible olvidar, esos que te lastran día sí y día también. Los creías obsoletos, y eso es lo que más te daña, el no ser capaz de levantarte y empezar de cero porque la única limitación eres tú mismo.

sábado, 4 de julio de 2015

"Nuevo"

Hace unos cuantos años ya que me enganché a una serie de televisión. Echaban capítulos "nuevos" todas las tardes, al volver del colegio. 
"Nuevos" porque ni mi hermano ni yo los habíamos visto antes, de tal manera que, ansiosos, volvíamos a casa para ver el nuevo capítulo.
Puede parecer una tontería, y de hecho lo era, pero estuvimos así más de dos años.

Poco después de terminar el segundo año la cadena trajo la nueva temporada de la serie. El sentimiento que tienes al ver un capítulo nuevo cuando llevas tanto tiempo esperándolo es indescriptible, no das crédito y no puedes dejar de mirar, embobado, la pantalla de la televisión.

Pasaban los nuevos capítulos y una idea se iba haciendo cada vez más grande en mi cabeza: no podía vivir sin esa serie. De la manera más tonta llevaba ya unos años conmigo y se había vuelto completamente necesaria en mi rutina, y sin ella nada era lo mismo. No es sencillo encontrar una motivación que perdure, algo que nada más levantarte te de fuerzas para el día, la semana y todo lo que se te venga encima. Y la encontré, la encontré en aquella serie.


¿Que qué pasó? 

Que después de confesar que sin ella no podía vivir y que no sabría qué hacer cuando se terminase de emitir y peor aún, de hacer, dejé de verla.

¿Que por qué?

La verdad es que no lo recuerdo, pero fue de golpe. Una mañana me levanté y ya no necesitaba esa serie, ni sus nuevos capítulos ni nada por el estilo. De vez en cuando me sentaba con mi hermano a ver algún capítulo que repetían, pero dejé atrás aquello que avanzaba y no paraba, dejé de seguir la serie.

A veces saltaba un anuncio y avisaban de la llegada de la nueva temporada y algo en mi interior se removía, me daban ganas de recuperar el tiempo perdido y de verme en unos días la temporada anterior y ponerme al día, pero algo me impedía darle al play.

Y así fueron pasando las temporadas, la sexta, la séptima... Me pareció escuchar en una ocasión que la serie había terminado en la temporada número once. Tal vez era la doce, no lo recuerdo, pero tampoco me importa. La única diferencia entre que fuera en la once o la doce, es pensar que cuando algún día la vea, si ese día llega, tendré más capítulos con los que disfrutar.

jueves, 2 de julio de 2015

Tú (II)

No son las canciones, es a lo que te recuerdan;
No son las fotografías, es de lo que su recuerdo te impregna;
No son tus miradas, es la manera en que consigues que en ellas me pierda;
Tampoco es tu sonrisa, es lo que con ella consigues que sienta.

No son los buenos ratos que pasamos juntos, 
son los momentos inolvidables que vivimos en nuestro propio mundo.
No es lo que pudo ser y no fue, 
es lo que es y a lo que esperamos que llegue a ser;
Es la perfecta imperfección que recorre tu rostro,
porque cada vez que te miro me doy cuenta de la suerte que tengo, lo reconozco.

No son esos mofletes que a los de un niño pequeño superan con creces; 
No son los viajes que aún no hemos hecho, ni los que planeamos a veces;
No son tus palabras llenas de ternura y cariño que llegan en ese momento preciso, cuando las necesito pero por vergüenza no te lo he dicho.
No es lo poco que me debes y lo tanto que te debo, 
es lo que nos hace ser como somos, así que te lo ruego, no te vayas, no me dejes,
que el uno al lado del otro seremos invencibles, hombro a hombro, le pese a quien le pese.

No es porque llegases sin hacer ruido, sino porque te has quedado sin que te lo haya pedido, 
para ayudarme, para darlo todo por no verme hundido.
No es lo más bonito que han hecho por mí, pero sí lo que más me ha llegado.
Tú haces que todo cobre sentido y a mi vida le das significado.

Y en cuanto me he di cuenta me entusiasmé porque no te merezco, 
Contigo muchas veces he soñado; algunas soñaba que venías y me rescatabas, que convertías las lágrimas en alegrías y me quedaba pasmado, mirándote, dándome cuenta de la suerte que tengo por tenerte a mi lado.

Que sólo sonrío cuando te recuerdo,
que no me avergüenzo de admitir que te pienso, 
que veo un paisaje precioso e imagino la bonita foto que harían en él tus ojos,
que la gente habla del amor pero no te conocen, 
que si lo hicieran se darían cuenta de que llamarlo amor es poco,
que toda tú eres perfecta, que te tienen envidia por ser como eres, de lo que eres capaz, de todo.

Que ninguna zorra te llega a la suela del zapato, 
que si alguna se acerca, es sencillo, le digo que tengo lo mejor a mí lado, y que por ti mato,
que se vaya por donde ha venido
porque jamás dejaré a quien tengo y a quien amo.

lunes, 29 de junio de 2015


Mi problema y mi solución, mi llanto y mi consuelo; mi alegría, mi decepción.

A quien más odio y a quien más quiero,
por quien me desvivo y por quien me desvelo;
mal contigo, pero sin ti no puedo,
porque eres a quien más odio y a quien más quiero.

Eres mi tesoro, mi premio y el regalo que la vida me ha dado,
mi mayor perdición, también mi mayor pecado.

Contigo el reloj estropea; en los buenos momentos se para, en los malos se acelera.
Por instantes te odio, por instantes te amo, pero siempre te quiero.

¿Quién? Tú.

miércoles, 24 de junio de 2015

No supe

Ayer me llamó llorando. 

No eran las lágrimas de siempre, eran lágrimas de desesperación.

Cuando al fin consiguió articular palabra, me dijo que no era capaz de mantener a nadie a su lado, que destroza todo lo bueno que le ocurre, que echa a todo aquel que trata de ser bueno con ella.
¿Sabes lo más triste?
Que no supe cómo tranquilizarla, qué decirle para que pudiese dejar de llorar.

lunes, 22 de junio de 2015

Azuloscurocasinegro

+No podemos estar juntos.
-Menuda novedad, llevas toda la vida diciéndome eso.
+Ya, pero ahora es distinto.
-¿Por qué?
+Porque antes lo decía por miedo, porque pensaba que íbamos por caminos muy diferentes y que tarde o temprano ibas a pasar de mí.
-¿Y ahora?
+Ahora ya no lo pienso, ahora estoy convencido de que va a ser así.

jueves, 18 de junio de 2015

Pedir ayuda

Hay veces que te sientes sólo, pero lo estás porque así eres tú; no pides ayuda, no te enseñaron a hacerlo, no sabes cómo se hace.
No te gusta estar en deuda con nadie, y no comprendes que hay un puñado de personas que se mueren por ayudarte pero te niegas que te ayuden. Quizá llegue el día en el se enteren del por qué, pero antes debes averiguarlo tú.

Todos los caminos llevan a Roma

Añoro aquellos días en los que la felicidad campaba a sus anchas.
Ahora pierdo el tiempo mirando por la ventana,
esperando algo que no llega,
y sufriendo por algo que no pasa.

Empieza a atardecer, joder qué bonito cuadro se plasma tras el cristal,
los árboles, las nubes, el cielo y el mar..
Tu mirada oculta entre la multitud no pasa desapercibida así que déjame acabar lo que ni si quiera ha empezado, pero pronto debe empezar.

Todos los caminos llevan a Roma, pero, ¿y los que no quieren ir hasta allí?
Alguien valiente es aquel al que no le importa lo que pensará la gente,
que pase lo que pase, se quede quien se quede, no va a parar de nadar a contracorriente, ni aparentar lo que no es, porque eso es lo que no quieres ser, alguien normal y corriente.

Aquí no hay libro de instrucciones,
sólo se aprende a base del 'prueba y error',
no te avisan, no te enseñan, sólo te dicen lo que quieres oír y nada del dolor.
No son contradicciones, terminas aprendiendo, actuando y sintiendo, mintiendo, sufriendo, dudando y queriendo.

Quizá es eso lo que anima a algunos a no ir a donde les indican;
quieren sentir cosas nuevas, saltarse las reglas, trazar sus propias sendas y hacer de una vez lo que quieran, no lo que les pidan.

Porque no se trata de eso,
hay que vivir al día,
es ahora o nunca,
con picardía y sin miramientos,
sin quedarte atrapado en el pasado,
sin excusas, sin retrasos y con atrevimiento.
Porque cuando menos te lo esperas, el camino está cortado, y debes salirle al paso.
Aquí no valen los remedios caseros ni los improvisados porque es tu vida y tienes miedo de quedarte apartado.

Miedo de cagarla, miedo de no poder escapar de las redes,
quieres llegar a no sabes dónde, pero no puedes.
Espera, ¿no puedes o no te atreves?
Quizás es que no quieres, quién sabe, resulta atractivo no pensar y dejarse llevar, pero no es efectivo, no debes.

Y avanzas por el maltrecho camino de la vida, al son de sus compases,
ya no hay trucos que guardarse ni mangas donde esconder ases.
Es tu vida, vívela como tú quieras, tengas la edad que tengas, porque aunque no triunfases, triunfarás.