Ese punto en el que tienes que decidir si quedarte anclado en el pasado o avanzar.
En el fondo no eres tú quien decide, sino tu inconsciente; crees estar completamente recapacitado y te ves capaz de cualquier cosa, pero tu otro yo no lo tiene nada claro.
Es esa dura pero bonita batalla la que por dentro de ti se empieza a librar. No hay ganadores, solo decisiones que serán correctas sean de la naturaleza que sean.
Ese es el siguiente paso, convencerse a uno mismo de que las cosas van a ir bien, ahí reside la clave del éxito.
Echo de menos esa sensación de que nada va a salir mal, de que puedes comerte el mundo tú solito.
Todo pasa por decidir si quedarte anclado en el pasado o avanzar.
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