miércoles, 31 de diciembre de 2014

Sé tú mismo

Tanto y tanto esperando este momento, que no supo qué debia hacer ni cómo actuar.
Cuando eso ocurre en las pelis, siempre se dice: 'Tienes que ser tú mismo, tanto para lo bueno como para lo malo. No dejes que nada ni nadie te cambie.'

Lo más gracioso es que no supe ni ser yo mismo. Fue un momento en el que traté de ser quien fuera necesario con tal de que todo saliese bien porque necesitaba que todo saliera bien, lo necesitaba.

Lo que importa es darse cuenta de que cada uno tiene sus virtudes y sus defectos, y es como es. Si tiene que llegar alguien que los ame, tanto a las virtudes como a los defectos, bienvenido sea; si no, no cambies por nadie.

El ladrón de palabras

Mi tragedia fue amar a las palabras más de lo que amaba a la mujer que las había inspirado.

Todos elegimos en la vida, lo difícil es vivir con ello. Y no hay nadie que pueda ayudarte con eso.

martes, 30 de diciembre de 2014

La voz

Una vez escuché un poema que decía algo así como que no se puede amar a la lluvia, porque no saben cuándo volverá a caer, ni podrás amar al viento porque no sabes cuándo volverá a soplar.

Muchas veces las palabras no cobran su verdadero sentido hasta que llega alguien y se lo da. Me pareció un bonito poema, bonitas y profundas palabras, y ya está. Pero llegaste tú. Toda tú eres ese poema, pero si algo de ti es especial, me enamora y me tiene completamente maravillado, es tu voz, pues en el fondo no puedo amarla porque no sé cuándo volveré a escucharla.

sábado, 27 de diciembre de 2014

El valor de la confianza

¿Sabes lo que cuesta confiar en alguien de verdad?
Por le general no sabemos cuánto cuesta algo hasta que le ponemos un precio. Y pasa también con la confianza: vas confiando, y confiando, y confiando esperando no sólo que te devuelvan esa confianza y te conviertas en su confidente, sino que también sepan guardarte todos tus secretos.
Cada uno tiene su manera de confiar y de otorgar confianza. Un antiguo profesor me decía: yo confío en todo el mundo hasta que me fallen, entonces no volveré a confiar en esa persona jamás.

No es un mal remedio, pero ¿qué pasa cuando te traiciona alguien en quien no puedes dejar de confiar? Tu padre, tu novio, tu mujer, tu mejor amigo.

Para esos casos no hay consejos.

Cómo empieza

Cuando las cosas van mal y se ponen feas, lo primero que haces es buscar una solución, pero no siempre es fácil.

Pruebas diferentes cosas y ves que no funcionan, y te desesperas. Es entonces cuando se te pasa por la cabeza la fugaz idea de recurrir a la salida rápida, esa que crees que te alegra un momento, un rato y hasta quizá un día o más. En ese momento crees que es lo que necesitas, pero no es así, crees que es lo que te aliviará, pero no te importan las consecuencias, solo quieres estar bien.

Y así es como ocurre, cuando a nadie le importa cómo estás, cuando te ves solo y sin salida, ahí es cuando te das cuenta de que algo no marcha bien.

viernes, 26 de diciembre de 2014

2014

Dicen que cuando algo acaba, piensas en cómo empezó.
Este comenzó igual que el resto, sin diferencias, con 12 uvas, abrazos y felicitaciones por el nuevo año.

Cuando empieza algo nuevo, por norma general, estás expectante, ilusionado, con ganas de hacer las cosas bien pues consideras que la nueva oportunidad debe ser bien aprovechada. Pero este no podía comenzar bien, y lo que mal empieza... mal acaba.

Es muy difícil intentar comenzar de nuevo cuando aún lo anterior sigue llamando a tu puerta, cuando sigue persiguiéndote noche tras noche y no puedes dormir porque no te deja. No es nada fácil intentar escribir un nuevo capítulo cuando no tienes bolígrafo, ni ganas, y por no tener ya crees no tienes ni el libro donde poder escribir.

Comienza un nuevo año. Al igual que el resto, entre uvas, abrazos y felicitaciones; entre buenos deseos y propósitos llenos de alegría e ilusión.

Ojalá este año sea diferente y se hagan realidad. Quizá eso es pedir mucho... yo me conformaría con la sola oportunidad de intentarlo porque sé que si se me concede, no defraudaré.

jueves, 25 de diciembre de 2014

El primero

Cuando la cagas una vez es muy fácil seguir haciéndolo. No siempre, pero puede darse el caso de que sí, y una vez traspasas el límite, ¿dónde lo vuelves a poner?

La cagas y la sigues cagando, y parece que por pura inercia caen las piezas del dominó como si el viento soplase, pero no, no sopla, es sólo que es difícil parar una vez empiezas a hacer las cosas mal y te das cuenta de que no parece ser tan malo lo que estas haciendo, aunque sí lo sea.

Todo empieza por ese primer error, por esa primera vez que traspasas la línea pensando que el viaje de retorno será fácil, pero en la mayoría de casos no existe tal viaje. Ese primer error, esa es la condena que por mucho tiempo que pase, se sigue pagando.

martes, 23 de diciembre de 2014

Creí

'Creí que eras diferente, pero no lo eres.'

No hay película de amor cuyo final se trunque, en la que no salga esa frase.

Quizá todos los tíos son iguales, pero no lo creo. Hay uno, uno que te hará pensar que es diferente, que te lo demostrará, a diferencia del resto, durante toda tu vida.

lunes, 22 de diciembre de 2014

Sus ojos

Cada vez que conozco a alguien me fijo en sus ojos. No en el color, ni en la forma, ni si son grandes o son más pequeñitos... ni si quiera sé cómo explicar qué retransmiten esas primeras miradas, pero lo significan todo.

Ninguna, ninguna se me resiste. Son como libros abiertos, algunas no quieren ser leídas, otras no saben el poder que posee una simple mirada, otras sencillamente están ausentes. Es que ninguna, nunca se me había resistido una.

Hasta que un día apareció ella... ella fue la excepción. Sus ojos no fue lo primero que miré, algo me atrajo mucho más. No era un libro abierto porque no tenía ojos para sus ojos, sólo para su sonrisa, y es lo más parecido que he visto al paraíso.

Pasó el tiempo, y su sonrisa no paraba de eclipsarme. Un día, algo falló. Ese día no sonreía. Le miré fijamente a los ojos y me devolvió la mirada durante unos cuantos segundos. Al fin tuve la oportunidad de intentar interpretarla, de leer ese libro, al que tantas ganas le tenía. Pero por si fuera posible, me sorprendí aún más, porque no pudo ser. Me dejó atónito, no supe leerla.

Para mí, no había más que un idioma en esto, sin embargo su mirada era totalmente diferente a la del resto. No sabía si reflejaba tristeza o pena, alegría, entusiasmo, melancolía, ilusión, sorpresa... No tenía la menor idea. Parece mentira, pero es que realmente no tenía ni idea.

Lo que para cualquier otra persona me hubiese implicado cinco o diez segundos de traducción, para ella, después de segundos y segundos de miradas que rezaba por qué no acabasen, después de meses, después de cientos y cientos de miradas, está siendo una eternidad que no termina.

¿Lo mejor? Que aún no sé ni de qué color sin sus ojos.

Me pregunto si algún podré leer ese libro. Llega un momento en el que el resto ya no tienen importancia, pierden interés, solo existen sus ojos, y cómo no, su inconmensurable sonrisa.

Reyes Magos

Lo que yo quiero por estas navidades no se puede envolver, y mucho menos regalar. O bueno, regalar quizá sí, quién sabe.

domingo, 21 de diciembre de 2014

La música es (tu) vida

La vida es como una canción, da igual cuál sea. Algunas te gustan, otras te encantan, pero la mayoría tienen momentos que gustan más que otros; quizá el estribillo te gusta mucho más que el resto, o al revés.

Así es tu vida, como una canción. Tú tienes que elegir cómo quieres que sea tu canción. Siempre habrá una canción perfecta, si no ha llegado ya llegará. Que así sea tu vida, que nada te quite la sonrisa porque tú decides cómo quieres que sea, y entre las posibilidades está la canción perfecta.

sábado, 20 de diciembre de 2014

viernes, 19 de diciembre de 2014

Cuando

Cuando no haces más que luchar y esforzarte por conseguir algo, algo que no llega, algo que por cuanto más luchas, más lejos parece estar.

Quizá algún día llegue ese algo, quien sabe, hay que tener fe y confiar. Pero ya no lucho por conseguir lo que me había propuesto, sino por esa fe y esa confianza, que parecen estar más lejos aún.

jueves, 18 de diciembre de 2014

2557 (parte I)

Se levantó como cualquier otro día: con resaca después de una ajetreada noche.
-¿La mejor solución para la resaca?- Se preguntó por dentro mientras sonreía y sacaba algo del bolsillo. -Seguir bebiendo.-

Salió dando tumbos de su casa y se dispuso a ir a trabajar. Era electricista, pero como no todos los días había trabajo, quedaba con los amigos hasta que alguien le reclamaba. Fumando, bebiendo y poniéndose, así vivía, esa era su rutina.

-Ey Ron te está sonando el móvil- Le dijeron. Al fin le hicieron salir de su ensimismamiento.
-Voy- dijo con desgana.

Llegó poco después, y cuando lo hizo se dio cuenta de que tenía que desconectar la red eléctrica, pero algo salió mal.

Lo siguiente que recuerda es levantarse hecho polvo en la cama de un hospital. Le costó orientarse, pero en seguida entraron dos personas con bata blanca, guantes y mascarillas.

-Ron, ¿sabe por qué está aquí?- Le preguntó el hombre.

Ron estaba desorientado, no tenía ni la menor idea de por qué estaba allí, pero su orgullo y su desconfianza hacia las personas con bata en general, le impulsaban a irse de ahí cuanto antes. Se levantó hecho una furia con intención de desaparecer de allí en cuestión de segundos. Pero en cuanto puso el primer pie en el suelo se dio cuenta de que las cosas no iban bien.

-Una persona normal tiene entre 500 y 1500 glóbulos blancos.. usted tiene 9. Me extraña que aún siga con vida-.

Ron no cabía en su propio ser, no era capaz de entender lo que estaba pasando.

-¿Eso qué coño significa?- Preguntó con desdén.

-Si yo fuera usted- respondió el hombre de la bata -trataría de arreglar todos mis asuntos. Está infectado del virus VIH, le quedan unos treinta días. Lo siento.

Dicen que una de las fases de una enfermedad terminal es la negación, es por lo que estaba pasando Ron en ese momento.

-¡Imposible, eso es para los maricones!- argumentó él.

Ese sentimiento

¿Conoces acaso ese sentimiento que es mezcla de culpa, de tristeza y de pena?

¿Cómo? ¿Que si yo lo conozco?

Bueno, creo que yo a él no le conozco demasiado, pero él sabe cómo soy yo hasta límites insospechados, límites que ni yo mismo comprendo.

Antes solía venir muy de vez en cuando, pero se ve que le ha cogido el gustillo y ahora.. Ahora si viene es para quedarse unos días, y viene mucho.

miércoles, 17 de diciembre de 2014

'Casa'

Hay días en los que todo sale mal, pero nadie lo sabe. Luchas para que nadie se dé cuenta, para que nadie te pregunte, para que nadie se preocupe, porque.. ¿Para qué hacerlo?

Sólo deseas llegar a casa, ir directo a tu cuarto, tumbarte en la cama y desear que todo pase. Ese es el lugar en el que cuando jugábamos de pequeños al escondite no nos podían tocar, no nos podían hacer daño porque estábamos en 'casa'.

Ese es mi hogar, mi lugar en el que nadie puede entrar a hacer daño, mi 'casa'.

Óscar al mejor guión

-¿Sabes?- Una sonrisa de oreja a oreja invadió su cara mientras le preguntó.
-Dime- le contestó él ansioso y a la vez expectante por saber qué nueva idea revolucionaria le estaría rondando por la cabeza.

-Vamos a escribir el guión una película. ¡Si! De una de esas película de Hollywood en las que todo puede ocurrir. Una película que narre el mundo en el que nos gustaría vivir, un mundo sin dolor, ni sufrimiento, ni agonías. Un mundo en el que sólo existan las lágrimas dulces, esas que llegan solo en los buenos momentos, esas legendarias y casi inexistentes lágrimas de felicidad.-

-¿Eso existe de verdad?- Le preguntó.

-No lo sé, espero que sí, en nuestro mundo las habrá, ya lo verás. También habrá unas leyes diferentes, por ejemplo: pena de cárcel a aquellos que se dediquen a molestar o fastidiar a los demás, multas a quienes tengan envidia y no sepan apreciar lo que tienen, y premios a aquellos que traten de sacar una sonrisa al resto sin esperar nada a cambio.-

-¿Estás loca?- Le interrumpió. -Eso sí que no existe, jamás he conocido a nadie así.-

-Yo tampoco he visto a nadie así en este mundo, pero en el nuestro claro que los habrá. Quizá ellos sean la policía. ¡Eso es! Ellos serán la policía y no sólo se encargarán de hacer cumplir las leyes, sino también de sacar sonrisas a aquellos que se las merezcan de verdad, a aquellos que parezca que ya nada ni nadie les sonríe, aquellos que estén muy cerca de perder la esperanza y tirar la toalla, porque son esos pequeños gestos que no esperamos los que más nos alegran el día.-

-¡Estás soñando despierta!- Le recriminó. -Eso no existe, y jamás va a existir. Nunca jamás verás una lágrima de felicidad, ni nadie hará nada bueno por otro sin esperar nada a cambio y tampoco habrá ningún policía que tenga como misión hacer sonreír a la gente.-

-¿Por qué no?- Le preguntó con total inocencia.

Él se extrañó, le cambió la cara en cuestión de un segundo, se quedó sin palabras. Se había ido calentando cada vez más mientras ella hablaba, hasta el punto de enfadarse, por el simple hecho de que se estaba dando cuenta de que su mundo, el verdadero, jamás sería así.

-¿Por qué no?- Volvió a preguntar con su angelical voz. -¿No crees que si todos pensásemos así podríamos hacer de este lugar un mundo mejor?-

Él se dio por vencido. No iba a intentar convencerla de que eso no pasaría, pero a sí mismo tampoco porque no sabía cómo hacerlo.

-Tienes razón, sería una buena película.- Fue lo único que se le ocurrió decir. -Pero sí, también sería un buen mundo.-

lunes, 8 de diciembre de 2014

HP

'No sientas pena de los muertos, sino de los vivos, y sobre todo de aquellos que viven sin amor.'