Hay días en los que todo sale mal, pero nadie lo sabe. Luchas para que nadie se dé cuenta, para que nadie te pregunte, para que nadie se preocupe, porque.. ¿Para qué hacerlo?
Sólo deseas llegar a casa, ir directo a tu cuarto, tumbarte en la cama y desear que todo pase. Ese es el lugar en el que cuando jugábamos de pequeños al escondite no nos podían tocar, no nos podían hacer daño porque estábamos en 'casa'.
Ese es mi hogar, mi lugar en el que nadie puede entrar a hacer daño, mi 'casa'.
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