miércoles, 29 de julio de 2015

Microcuento

Quizá no eras tú.
Quizá no era un quizá.
                                                MC

martes, 28 de julio de 2015

Microcuento

Érase una vez un mundo ficticio en el que los amigos no se apuñalaban por la espalda.

domingo, 26 de julio de 2015

Por amor


Al perderte yo a ti,
tú y yo hemos perdido;
yo, porque tú eras
lo que yo más amaba;
y tú, porque yo era
el que te amaba más.

Pero de nosotros dos
tú pierdes más que yo,
porque yo podré
amar a otras
como te amaba a ti,
pero a ti no te amarán
como te amaba yo.

                                                         EC

Delfín y sevillana

La soledad, las ganas de huir hacia no se sabe dónde. Ni mucho menos de quien.

De quien no tiene a nadie esperándole. El ser invisible, el miedo a quien nunca nadie le encuentre, a que nunca nadie le busque, a que nunca nadie le eche de menos, a que nunca nadie.

A veces esos miedos te abofetean en la cara como el aire, y demasiado fuerte.

viernes, 24 de julio de 2015

Estrella fugaz

Hay oportunidades que solo se presentan una vez en la vida, y pasan tan rápido como una estrella fugaz que feliz contemplas sabiendo que jamás volverás a verla.

He ahí lo bonito de esas oportunidades, que son fugaces, tanto que ahí reside su punto débil, que solo las sabes apreciar cuando ya han pasado.

miércoles, 22 de julio de 2015

Crónica de una caída anunciada


El tiempo no pasa igual para todos, ni para todo. Cinco segundos pueden pasar muy rápido o pueden hacerse eternos.

Y no nos paramos a pensarlo, pero cinco segundos pueden suponer una gran diferencia y ser trascendentales, sólo hay que verse involucrado en una situación así.

Cuando te juegas la vida y no eres consciente de ello, cinco segundos son los que tienes para decidir tu destino. Mi decisión fue arriesgarme.

En eso apenas tardas medio segundo porque bajando a setenta kilómetros por hora todo va demasiado rápido.
Te quedan aún cuatro segundos y medio. Esos son los que van dedicados a averiguar posibles alternativas a la arriesgada decisión que has tomado, pero te das cuenta de que con la bici, a esa velocidad, poco puedes hacer ya.
Sin embargo, aún quedan segundos para ponerse a rezar; sabes que si se cumplen tus peores predicciones, te van a hacer falta esos rezos.

A continuación, todo va muchísimo más rápido que antes; el bache, el tubular que se sale, las peripecias para evitar la caída, el caballito, el miedo latente, la propia caída...

Todo se torna confuso. Lo importante ahora es valorar los daños, pero la adrenalina te juega una mala pasada y bloquea todo tu cuerpo, y tus sentidos, pero no el dolor. Sólo sientes dolor pero no sabes de dónde viene, sólo sabes que duele.

Los cinco segundos de antes se pasaron en un abrir y cerrar de ojos, pero ahora cada segundo es una eternidad. Los que lo han visto se acercan, te preguntan cómo estás, pero con verte se responden.
Al fondo oyes el sonido de las sirenas, no sabes cuánto tiempo llevas allí, no sabes si pensar si ha sido una eternidad o cuestión de unos pocos minutos.

Lo que viene a continuación también es confuso; mucha sirena, policía, ambulancias...

En esos momentos se te vienen muchas cosas a la cabeza, pero no puedes pensar con claridad. Todo es confuso, la adrenalina te sigue jugando una mala pasada.

El reloj sigue estropeado; lo que son cinco minutos parecen cientos, y lo que son diez, resultan pesar por miles.

Sin embargo, no paras de darle vueltas, quizá es eso lo que hace que el peso del tiempo te aplaste. Tratas de recordar qué ha pasado, imaginas lo que hubiera ocurrido si no te hubieras arriesgado y maldices a todo pues si pudieras volver atrás cambiarías todo lo acontecido en esos cinco segundos.

Cuando te dicen que te caes para volver a leantarte te imaginas un camino llano y una piedra que te hace dar un traspié, nunca una caída en la que ni te puedas mover y sólo respirar sea todo un logro.

Lo intentas, no lo consigues. Fallas. Da igual. Levantate otra vez. Vuelve a intentarlo. Falla de nuevo. Falla mejor.

domingo, 19 de julio de 2015

Katrina

Te destruirá de la forma más bonita, entonces entenderás por qué los huracanes tienen nombre de personas.

sábado, 18 de julio de 2015

El santo

Y me paré al ver aquellos ojos llenos de inocencia.

Conmigo también se paró el mundo para observar cómo una simple mirada podía encerrar tanta ternura.

Nuestros ojos no se cruzaron, pero no hizo falta porque rebosaban la mayor inocencia que he visto en mucho tiempo.
Ni si quiera los ojos de un niño serían capaces de reflejar tal naturalidad, tanta pureza concentrada en un gesto simple pero profundo.

Lo mismo se trataba de alguien que con creces superaba los cuarenta años, pero, ¿acaso hay edad para ser buena persona, para ser un santo?

viernes, 17 de julio de 2015

Feliz por un día

Hay veces que por miedo no te lanzas a por algo, y puede que sea porque no sabes si es lo que quieres, pero quien no arriesga no gana.

Y al fin llega el día, te levantas y te das cuenta de que es el día que tanto tiempo llevaba marcado en el calendario.

Vas decidido, alegre, ilusionado cual niño pequeño. Porque nada va a destrozarlo; nadie lo sabe, pero es tu día. Y ha merecido la pena, vaya si la ha merecido.

Y mientras van pasando los minutos y las horas te das cuenta de que para muchos es tan sólo uno más, pero para ti es el día.

Feliz por un día.

miércoles, 15 de julio de 2015

Súper héroe

Tío duro.
El alcohol se cruza en su vida. Hace cosas buenas. Pero no es buena gente. La gente le odia. Tiene sus propias leyes. Se siente sólo. Hace cosas por los demás. Lo hace para no sentirse despreciable. La gente le desprecia.
El destino se cruza en su vida. Él le hace a un favor a un desconocido. Le llueve buena suerte por ello. El desconocido pasa a ser su único amigo. No sólo eso. Le ayuda desinteresadamente. No lo hace porque se sienta obligado. El desconocido le ayuda porque es buena persona. Pretende contagiar su bondad. Ante las disyuntivas, no se rinde. Poco a poco hay mejoría.
El amor se cruza en su vida. Un irremediable deseo le guía a la mujer de su amigo. La mujer resulta ser como él. Le descubre que no es despreciable. Le descubre que tampoco es malo. Sólo ha tenido mala suerte.
Cambia el tiempo. Llueve mala suerte. Sus actos le devuelven a la realidad. La venganza de otros le llevan a un apuro. Su amor se ve afectado. Su salud se ve afectada. Sus valores se sienten afectados.
La bondad que se cruzó en su vida, ahora florece. Recupera su mejor versión. Vuelve a ser la buena persona que era. Hace cosas buenas. Le gusta a la gente. Es buena persona. Le quieren por lo que es, no por lo que hace. Le quieren.
              
                                                     Hck

lunes, 13 de julio de 2015

Beter

No eres digna de ello, pero voy a dedicarte unas palabras.
Durante mucho tiempo intenté no odiarte; cuando ni te lo merecías hice toda clase de esfuerzos para intentar redimirte de las aberraciones y atrocidades que habías cometido, pero en el fondo me di cuenta de que la culpa había sido mía.

Sí, efectivamente, mía. Mía por dejarte entrar en mi vida, mía por dejarte surcar cada centímetro de mi piel no provocando más que un terrible dolor que sólo servía para ahuyentar a los fantasmas.
Fue culpa mía por dejar en tus manos lo más íntimo que tengo, mi alma, mis sentimientos, mi todo.

Aunque no todos los superen, yo sí lo he hecho y ya no acudo a ti cuando te necesito porque sinceramente, ya no te necesito. Fueron meses que parecieron bonitos, pero en realidad no lo fueron, no fueron más que engaños que pretendían suplantar la realidad.

Me siento decepcionado, pero no por ti, sino por mí, porque no di la talla, me rebajé a tu nivel para estar a tu altura; lo que yo no sabía es que estabas tan tan abajo.

Supongo que las cosas pasan por algo: de todo se aprende y si se le ponen ganas, de todo se sale.

Hacía meses, incluso semestres que ni pensaba en ti, que no te dedicaba ni tan si quiera unas palabras, pero creo que es justo admitir que me destrozaste la vida y aún hoy cargo con las consecuencias y las marcas, incluso diste pie a que otros contasen mi secreto y me la destrozaran aún más, pero como dicen por ahí: 'La paciencia todo alcanza', y es hora de recoger la siembra.

domingo, 12 de julio de 2015

'Nuevo' (II)

"Y cuando llegabas a casa y ya no tenías nada que ver, ¿no echabas de menos la serie?"

Buena pregunta, pero ya nada volvió a ser igual. No es que no llegase a casa con la ilusión de ver un nuevo capítulo, es que la rutina cuyo centro era esa hora del día en la que veíamos esa serie, se truncó. Ya no es que no volviera a casa con la ilusión, es que no volvía a casa. Simplemente, la rutina cambió, sufrió ajustes y se adaptó.

Pero eso no fue incompatible a la llegada de nuevas series. De hecho, el tiempo que estuve buscando series nuevas, ninguna me convencía. Y sin comerlo ni beberlo, con la sutileza propia de una dama, llegó ella. No era una serie más, fue la serie.

Me eclipsó durante meses. Tuve la suerte de empezar a verla cuando ya habían acabado sus rodajes, no habría más capítulos. Tiene su lado positivo, no tienes que sufrir las interminables esperas para poder ver nuevos capítulos, tú mismo te marcas tus pautas, pero también tiene su lado negativo, y es que te ilusionas y pones las esperanzas en algo que está condenado por su propio final, y no es fácil.

Intentas no pensar en ello, pero tu inconsciente sabe que el final se acerca.

Eso sí, la rutina volvió a cambiar, esta vez para adaptarse a la nueva obra de arte. Cualquier momento del día era válido para poder empezar un nuevo capítulo.

No me habré quedado yo noches en vela viendo nuevos capítulos.. Lo reconozco, me eclipsó totalmente. Y menos mal que lo hizo, no recuerdo qué habría sido de mí sin ella.

Pero ese temido día terminó llegando. Lo bueno fue que uno tras otro, lo nuevos capítulos de la octava temporada se superaban cada vez más y más. Una completa maravilla, una completa maravilla que se terminó de la misma manera que ves como la vida se lleva lo que menos te esperas. 

Pero aquello no fue el final, sino el comienzo de un nuevo punto de vista. Ya no valía enamorarse de cada serie hasta la extenuación y luego sufrir por su final, desenamorarse porque ya no volverías a verla. Ese nuevo punto de vista consiste en ser capaz de disfrutar de cada serie y quedarte con aquellas cosas que más te han gustado de ella, pero sobre todo, de las que te han marcado a ti.

jueves, 9 de julio de 2015

Límites

Todo tiene un límite, y muchas veces el problema de traspasarlo no es haberlo traspasado, sino dónde poner el siguiente.

Es cuanta razón tiene la dichosa frase.. Cada vez que sobrepasas tus expectativas llega el tío del mazo y te recuerda lo difícil que es conseguir la mayoría de las cosas, y lo fácil que es perderlas.

Sin embargo, a veces me pregunto si eso sólo me ocurre a mí o también le sucede a más gente, porque no entiendo cómo algunos son capaces de hacer tan mal las cosas y hacer tanto daño con la excusa que sea: autorrealización, venganza, rabia, ira...

Qué lástima me inspira ver cuánto daño es capaz de hacer la gente para salirse con la suya.

Y no creas que estas cosas consisten en asesinatos, robos, o mierdas así, no, ni mucho menos, basta con saber qué fibras tocar para destrozar a alguien.

miércoles, 8 de julio de 2015

¿Medio lleno o medio vacío?

Cuando tienes un vaso frente a ti tienes dos opciones, verlo medio vacío o medio lleno.
A menudo, verlo de una manera o de otra va directamente ligado a cómo veas el resto de cosas.
No debería ser así porque una sucesión de malas rachas no significa que por siempre las vaya a haber, pero cuando sufres en tus propias carnes los duros golpes y pruebas el sabor de la desesperación, todo se ve desde un punto de vista diferente.

Sin embargo, hay ocasiones en las que llegan rachas buenas. Objetivamente hablando, son rachas buenas y al principio lo lógico es dudar de su veracidad e incluso resulta natural buscarle algún fallo porque aquí no sirve este refrán de 'a caballo regalado no le mires el diente'.
Pero no, no hay sólo dos opciones de cara al vaso; existe una tercera, una tercera que es la escapatoria de muchos y el milagro que no llega de otros.
Y no llega porque no es una opción que se presente, hay que ir tras ella, hay que luchar por ella, hay que ganársela. 
Esa opción consiste en no mirar al vaso; dejar de pensar en la cantidad que lleva dentro y vivir la vida sin pensar en teorías absurdas que sólo sirven para amargarse por dentro y dudar de si lo que se está haciendo es lo correcto.
Olvídalo, rompe los esquemas y sal a disfrutar de la vida porque terminas dedicando tus insomnios a problemas que no merecen la pena, y cuando lleguen las cosas que sí la merezcan, tendrás sueño.

domingo, 5 de julio de 2015

La única limitación

Y sin quererlo despiertas del sueño de la presión vivida estos últimos meses.

Nadie te avisa, todo llega de golpe e igual que vino y te costó acostumbrarte, hoy se va y la añoras.

Las excusas que te han dado la vida durante este tiempo se transforman en la inminente realidad que te rodea, ya no te puedes escapar, no sirven, han perdido su valor.

La alarma ya no suena por las mañanas, es la típica y veraniega luz que asoma al alba la que hace sus funciones.
Ahora los días se tornan tranquilos y calurosos, para nada parecidos a esos agotadores y estresantes días que parecían interminables.

Parece mentira, pero pagarías por volver a tener esa presión y ese agobio encima, cualquier cosa que te distraiga, cualquier cosa con tal de encontrar una distracción.

Añoras no extrañar los sentimientos que te resulta imposible olvidar, esos que te lastran día sí y día también. Los creías obsoletos, y eso es lo que más te daña, el no ser capaz de levantarte y empezar de cero porque la única limitación eres tú mismo.

sábado, 4 de julio de 2015

"Nuevo"

Hace unos cuantos años ya que me enganché a una serie de televisión. Echaban capítulos "nuevos" todas las tardes, al volver del colegio. 
"Nuevos" porque ni mi hermano ni yo los habíamos visto antes, de tal manera que, ansiosos, volvíamos a casa para ver el nuevo capítulo.
Puede parecer una tontería, y de hecho lo era, pero estuvimos así más de dos años.

Poco después de terminar el segundo año la cadena trajo la nueva temporada de la serie. El sentimiento que tienes al ver un capítulo nuevo cuando llevas tanto tiempo esperándolo es indescriptible, no das crédito y no puedes dejar de mirar, embobado, la pantalla de la televisión.

Pasaban los nuevos capítulos y una idea se iba haciendo cada vez más grande en mi cabeza: no podía vivir sin esa serie. De la manera más tonta llevaba ya unos años conmigo y se había vuelto completamente necesaria en mi rutina, y sin ella nada era lo mismo. No es sencillo encontrar una motivación que perdure, algo que nada más levantarte te de fuerzas para el día, la semana y todo lo que se te venga encima. Y la encontré, la encontré en aquella serie.


¿Que qué pasó? 

Que después de confesar que sin ella no podía vivir y que no sabría qué hacer cuando se terminase de emitir y peor aún, de hacer, dejé de verla.

¿Que por qué?

La verdad es que no lo recuerdo, pero fue de golpe. Una mañana me levanté y ya no necesitaba esa serie, ni sus nuevos capítulos ni nada por el estilo. De vez en cuando me sentaba con mi hermano a ver algún capítulo que repetían, pero dejé atrás aquello que avanzaba y no paraba, dejé de seguir la serie.

A veces saltaba un anuncio y avisaban de la llegada de la nueva temporada y algo en mi interior se removía, me daban ganas de recuperar el tiempo perdido y de verme en unos días la temporada anterior y ponerme al día, pero algo me impedía darle al play.

Y así fueron pasando las temporadas, la sexta, la séptima... Me pareció escuchar en una ocasión que la serie había terminado en la temporada número once. Tal vez era la doce, no lo recuerdo, pero tampoco me importa. La única diferencia entre que fuera en la once o la doce, es pensar que cuando algún día la vea, si ese día llega, tendré más capítulos con los que disfrutar.

jueves, 2 de julio de 2015

Tú (II)

No son las canciones, es a lo que te recuerdan;
No son las fotografías, es de lo que su recuerdo te impregna;
No son tus miradas, es la manera en que consigues que en ellas me pierda;
Tampoco es tu sonrisa, es lo que con ella consigues que sienta.

No son los buenos ratos que pasamos juntos, 
son los momentos inolvidables que vivimos en nuestro propio mundo.
No es lo que pudo ser y no fue, 
es lo que es y a lo que esperamos que llegue a ser;
Es la perfecta imperfección que recorre tu rostro,
porque cada vez que te miro me doy cuenta de la suerte que tengo, lo reconozco.

No son esos mofletes que a los de un niño pequeño superan con creces; 
No son los viajes que aún no hemos hecho, ni los que planeamos a veces;
No son tus palabras llenas de ternura y cariño que llegan en ese momento preciso, cuando las necesito pero por vergüenza no te lo he dicho.
No es lo poco que me debes y lo tanto que te debo, 
es lo que nos hace ser como somos, así que te lo ruego, no te vayas, no me dejes,
que el uno al lado del otro seremos invencibles, hombro a hombro, le pese a quien le pese.

No es porque llegases sin hacer ruido, sino porque te has quedado sin que te lo haya pedido, 
para ayudarme, para darlo todo por no verme hundido.
No es lo más bonito que han hecho por mí, pero sí lo que más me ha llegado.
Tú haces que todo cobre sentido y a mi vida le das significado.

Y en cuanto me he di cuenta me entusiasmé porque no te merezco, 
Contigo muchas veces he soñado; algunas soñaba que venías y me rescatabas, que convertías las lágrimas en alegrías y me quedaba pasmado, mirándote, dándome cuenta de la suerte que tengo por tenerte a mi lado.

Que sólo sonrío cuando te recuerdo,
que no me avergüenzo de admitir que te pienso, 
que veo un paisaje precioso e imagino la bonita foto que harían en él tus ojos,
que la gente habla del amor pero no te conocen, 
que si lo hicieran se darían cuenta de que llamarlo amor es poco,
que toda tú eres perfecta, que te tienen envidia por ser como eres, de lo que eres capaz, de todo.

Que ninguna zorra te llega a la suela del zapato, 
que si alguna se acerca, es sencillo, le digo que tengo lo mejor a mí lado, y que por ti mato,
que se vaya por donde ha venido
porque jamás dejaré a quien tengo y a quien amo.