Somos la compilación de resultados y experiencias que hemos vivido. No hay persona igual a otra porque nadie ha vivido las mismas situaciones, y a nadie le afectan igual.
¿Madurez? No son los años los que te hacen más sabio, sino las experiencias, las vivencias y tu manera de responder, de reaccionar y de actuar ante ellas.
Por eso no es justo que se juzgue a alguien por una cara triste o una actitud poco convencional. Nadie se para ya a pensar qué le pasará, si ha sufrido o si lo sigue haciendo, sencillamente se le da un trato diferente, se le aparta y se le juzga.
Ya ha quedado muy claro que ningún problema es importante hasta que es tuyo, así que antes de juzgar, piensa en el daño que tu actitud puede hacerle, o incluso, piensa en lo que puedes hacer para que deje de estar así.
No hay comentarios:
Publicar un comentario