domingo, 16 de marzo de 2014

Odio el verano

Odiaba el buen tiempo. Odiaba ver como otro día más hacía sol y ni una nube cubría el cielo. Odiaba ver cómo la gente se preparaba para el verano y cómo se empezaba a ver más gente en manga corta que con abrigos y bufandas.

Odiaba el verano, quizá por las vacaciones, quizá porque odiaba la playa, tal vez porque odiaba salir de la rutina, o puede que fuera porque detestaba ver cómo la gente era feliz mientras que ella no.
Piscina, playa, amigos, risas... felicidad allá donde mirase, menos dentro de sí misma, ahí no había lugar para la felicidad.

La lluvia, el frío, el viento, la nieve, ir andando por la calle con seis capas de ropa.. eso es lo que le gustaba de verdad.

Creo que no se dio cuenta, pero le gustaba porque se sentía segura, porque con tanta ropa encima es como si nadie pudiera hacerle daño, ni ver las cicatrices, ni hacerle más cicatrices.. estaba a salvo bajo toda aquella ropa y aquel frío.

Por eso odia el verano. Por eso odia ir ligera de ropa, porque su verdadero tesoro no está por fuera, está por dentro, y eso sólo saben verlo quiénes de verdad la quieren por cómo es, no por lo que es.

No hay comentarios:

Publicar un comentario