Ojalá algún día comprendas por lo que le hiciste pasar.
Te necesitaba, eras tú la única que podía ayudarlo, pero decidiste irte, decidiste coger otro camino, y los dejaste tirado.
-Que te ayude otra- dijiste.
Ojalá algún día comprendas que sólo te quería a ti, que te fuiste, y contigo te llevaste sus sonrisas, su tranquilidad, su felicidad..
Podía haberte hecho caso, podría haber buscado a otra que le consolase, pero eras tú la única a quien de verdad quería.
-¿Y ahora qué?- pensó él.
En el fondo, esperaba que fueras tú quien respondiera a esa pregunta, pero no fue así.
Se prometió borrarte de todos los sitios, y lo consiguió, salvo de uno, del más importante, de su cabeza. De ahí no te marcharás nunca, y él lo sabe, pero no lo asume.
No es que se le venga el mundo encima, es que tú eras su mundo, y ya no estás.
Antes de despedirse, me recordó que te dejara un mensaje: 'gracias' y 'te quiero'.
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