Dicen que los mejores actores son aquellos cuyas interpretaciones reflejan todo los contrario a lo que ellos sienten. Que cuando lloran en una película porque ha fallecido su padre, quizá inspiran esas lágrimas en un perro que falleció hace años.
Para algunos es muy fácil, para otros quizá no tanto, pero hay algunos, unos pocos, que no hacen películas de acción ni lloran delante de una cámara a cambio de dinero, sencillamente toda su vida es una película, un drama o una comedia, es igual.
Frente a amigos, pareja, familia... actúan donde y cuando haga falta con tal de evitar esas preguntas incómodas a las que no quieren buscar respuesta.
Es el papel de sus vidas, y su recompensa es seguir vivos, porque no, los mejores actores no sólo son aquellos que salen delante de una cámara.
No hay comentarios:
Publicar un comentario