Y por eso me gusta tanto la noche, el invierno y la oscuridad, porque cuando se combinan hay una ley no escrita en la que priman el silencio y la soledad, la tranquilidad y la pasividad.
Nadie grita, nadie exige, nadie espera nada de nadie porque.. Es tarde, ya lo haremos mañana.
Sin compromisos, sin miedos, solo la noche y tú, la oscuridad y tú, el frío y tú, la soledad y tú, y terminas aprendiendo que esas son las mejores compañías.
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