La cabeza bien alta, lo hecho hecho está. Es pasado y no hay por qué hablar de ello.
¿Que es difícil? Eso ya lo sé yo, pero como no te quieras tú a ti mismo.. Mal vas.
Siempre termina llegando ese momento en el que crees que no puedes más, pero es ahí cuando debes hacer el acopio de todas tus fuerzas y tirar hacía delante.
Antes de rendirte piensa en todas esas cosas que te han hecho ser fuerte y te han mantenido firme hasta el momento. No te regodees de tus penas, tampoco las ahogues, sencillamente sal y vuelve a ser la persona que eras antes de toda esta mierda.
No hay comentarios:
Publicar un comentario