Dicen que por muchísimas personas que existen en el mundo, no hay una igual a otra.
¿Su fisiología? ¿Su anatomía? No, su forma de actuar, su forma de pensar... En el fondo, sus actos.
Algunos buscan diferenciarse aún más, y se les culpa por ello; otros nacen diferentes, y se les critica por ello.
Puede que solo sea envidia, envidia de los que somos iguales, y es precisamente eso lo que sigue haciendo de nosotros las mismas personas, iguales, sin personalidad.
Muchas veces es ese miedo a ser uno más el que nos hace ser tan solo uno más.
Pero lo importante no es ser diferente, lo importante es amar lo que haces, y estar feliz con cómo lo haces; ser feliz aceptándote tal y como eres.
No hay comentarios:
Publicar un comentario