Hay veces en las que ya no hay vuelta atrás.
La confianza, entre otras cosas, tarda mucho tiempo en conseguirse y demasiado poco en destruirse.
Qué lástima produce darse cuenta de que por mucho que alguien te quiera, por mucho que alguien confíe en ti, habiendo hecho determinadas cosas, ya nada volverá a ser como antes.
Pero más lástima da pensar que te han perdonado, que luchan por olvidar y obviar lo que ha pasado, y que no es suficiente. Que tan mal lo has hecho que ya no hay vuelta atrás.
Amar significa perdonar, pero también significa no hacer esas cosas que imposibilitan una vuelta atrás.
No hay comentarios:
Publicar un comentario