Llevabas mucho tiempo con alguien, pero tú misma te has dado cuenta de que ya no sientes lo mismo, que ya no había más amor que dependencia, sino al revés.
Era rutina, no amor, y con alguien a quien se ama no debería haber rutina, sino ilusión, una ilusión que no cese nunca, con altibajos, pero que nunca acabe.
No hay comentarios:
Publicar un comentario