Qué gracioso es pensar en lo mucho que alguien te atrae, te gusta, te encanta y te enamora, más aún si esa persona ni si quiera sabe que piensas en ella a todas horas, que te imaginas planes juntos, que hasta sueñas con ella.
En el fondo es gracioso, bueno, no, gracioso no es, es más una putada, en toda regla.
Te rayas pensando en si alguna ves esa persona te verá con los mismos ojos. Probablemente no, posiblemente sí, quién sabe.
El destino lo conforma cada uno con sus actos, así que dependerá de cada uno seguir a su corazón o no.
No hay comentarios:
Publicar un comentario